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Por Giovanni Vargas
La industria aseguradora en Latinoamérica cerró el cuarto trimestre de 2025 con una señal clara: el ciclo de endurecimiento de precios quedó atrás. Las tarifas de seguros comerciales en la región cayeron 7%, superando la disminución promedio global de 4%, de acuerdo con el más reciente Índice Global del Mercado de Seguros de Marsh.
El reporte confirma una tendencia de moderación que se replicó en casi todas las regiones del mundo, con excepción de Estados Unidos. Pacífico registró la mayor baja (12%), seguido de India, Medio Oriente y África (10%). Latinoamérica y el Caribe, junto con Reino Unido y Canadá, reportaron descensos de 7%.
Para Carlos A. Rivera, CEO de Marsh para Latinoamérica, la cifra es más que estadística: “El descenso del 7% en las tarifas de seguros en Latinoamérica durante el cuarto trimestre de 2025 refleja una clara tendencia global hacia la moderación en los precios, impulsada por una mayor capacidad del mercado y una competencia saludable entre aseguradoras. Este escenario, junto con la evolución positiva en la gestión de riesgos y la innovación en coberturas, brinda a las empresas de la región mejores oportunidades para proteger sus activos y crecer con confianza”.
Daños materiales: capacidad amplia y competencia intensa
Las pólizas de Daños Materiales encabezaron la disminución con una caída del 12%, marcando su cuarto trimestre consecutivo de reducción.
La explicación combina tres factores: mayor capacidad disponible, menor presión por siniestralidad y competencia agresiva entre aseguradoras. Chile y Brasil registraron las reducciones más pronunciadas.
A nivel internacional, incluso la cobertura de sabotaje y terrorismo mostró mayor capacidad, pese a la volatilidad política y económica regional. Este dato revela una industria con músculo financiero y mayor apetito de riesgo.
Responsabilidad civil: estabilidad con ajustes puntuales
Las tarifas de responsabilidad civil se mantuvieron estables en términos generales, aunque con matices relevantes.
El aumento en los seguros de automóviles en Argentina y México presionó al alza algunos segmentos. Sin embargo, la responsabilidad civil por terceros mantuvo una dinámica altamente competitiva, con renovaciones que incluyeron descuentos frecuentes.
En contraste, las coberturas no relacionadas con automóviles disminuyeron en Brasil, Chile, México y Perú, reflejando una lectura técnica más favorable del riesgo corporativo.
Líneas financieras y D&O: noveno trimestre a la baja
Las líneas financieras y profesionales descendieron 10%, acumulando nueve trimestres consecutivos de reducción. La competencia entre aseguradoras y la amplia capacidad disponible continúan ajustando precios. Las pólizas de responsabilidad de directores y funcionarios (D&O) bajaron entre 5% y 15% en diversas cuentas.
No obstante, aquellas compañías sujetas a mayor escrutinio regulatorio o con historial de reclamaciones adversas enfrentaron incrementos selectivos. La disciplina técnica permanece como eje de suscripción.
En Ciberseguros: los precios caen y suben riesgos. El segmento cibernético mostró una caída de 14% en tarifas, mayor al 11% registrado el trimestre previo. La disminución ocurre pese al aumento de incidentes en Brasil, México y Argentina, particularmente entre grandes corporativos.
Los ataques en cadenas de suministro ampliaron la exposición a pérdidas vinculadas con proveedores en industrias interconectadas. Además, la maduración en la aplicación de normas de privacidad de datos -liderada por Chile y Brasil- incrementó obligaciones de cumplimiento y notificación.
La paradoja es evidente: más incidentes, pero precios más competitivos. La explicación radica en la fuerte competencia entre aseguradoras, mayor sofisticación en la evaluación de riesgos y mejoras en prácticas de ciberseguridad empresarial.
Más que un ciclo: una señal estructural
La moderación en tarifas no responde únicamente a una fase temporal del mercado. La mayor capacidad global, la estabilidad en reaseguro y una gestión de riesgos más robusta por parte de las empresas están reconfigurando la ecuación.
“Hoy las compañías tienen margen para renegociar, ampliar coberturas y fortalecer su arquitectura de protección”, señalan analistas del sector. El reto consiste en no interpretar la baja de precios como licencia para relajar controles internos.
La caída del 7% en Latinoamérica coloca a la región como referente en la transición hacia mercados más balanceados. Para las empresas, la oportunidad es estratégica: asegurar activos, blindar responsabilidades y consolidar resiliencia financiera en condiciones más favorables.