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Economia

Denuncias internas en parque turístico encienden alerta sobre gestión ambiental y laboral

Empleados del complejo turístico alertan sobre exposición a aguas contaminadas sin equipo de protección y presunto incumplimiento de normas ambientales mexicanas

Redaccion E30·23/6/2026
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Denuncias internas en parque turístico encienden alerta sobre gestión ambiental y laboral

Trabajadores del Grupo Xcaret han presentado denuncias formales sobre el manejo de aguas residuales en las instalaciones del parque y su hotel, señalando condiciones que, según sus testimonios, representan riesgos tanto para la salud de los empleados como para el ecosistema de la región. De acuerdo con los afectados, la operación de las plantas de tratamiento se realiza sin los equipos de protección personal adecuados, exponiendo al personal a aguas contaminadas provenientes de habitaciones, restaurantes y zonas recreativas.

Entre las irregularidades documentadas por los propios empleados destaca la presunta disposición inadecuada de lodos generados en el proceso de tratamiento, que serían vertidos directamente al suelo, así como el incumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) aplicables a la gestión sustentable de aguas residuales. Los trabajadores señalan consecuencias concretas en su salud: infecciones cutáneas, problemas gastrointestinales y afecciones respiratorias derivadas de la exposición prolongada. Adicionalmente, apuntan hacia Eduardo Niño, identificado como gerente de mantenimiento, como el funcionario responsable de no garantizar condiciones mínimas de higiene laboral. La situación adquiere una dimensión ambiental crítica si se confirma que las aguas tratadas son vertidas en ríos subterráneos, ecosistemas especialmente vulnerables en la zona costera de Quintana Roo.

En paralelo, Paula Chávez, ingeniera y ex colaboradora del parque, ha presentado señalamientos sobre el trato a los animales utilizados en los espectáculos turísticos. Su testimonio describe condiciones de estrés crónico en especies como guacamayas y perros, incluyendo encierros prolongados, exposición a ruidos intensos y participación en funciones nocturnas pese a mostrar signos de agotamiento o lesiones. Ambas denuncias —la laboral-ambiental y la de bienestar animal— convergen en un cuestionamiento más amplio sobre los estándares de responsabilidad social corporativa en el sector turístico mexicano, un segmento que en 2024 representó más del 8% del PIB nacional según datos de la Secretaría de Turismo. Para los directivos del sector, el caso ilustra los riesgos reputacionales y regulatorios que enfrenta cualquier operador turístico de escala cuando los mecanismos internos de atención a quejas laborales resultan insuficientes frente a denuncias de esta naturaleza.

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