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Economia

Bolivia adoptará un esquema de flotación cambiaria tras 15 años de régimen fijo

Redaccion E30·27/6/2026
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Bolivia adoptará un esquema de flotación cambiaria tras 15 años de régimen fijo

Bolivia implementará un régimen de flotación cambiaria tras 15 años de tipo fijo

El Ministerio de Economía de Bolivia ha decidido adoptar un régimen de tipo de cambio flexible, marcando el fin de un esquema fijo que se mantuvo desde 2011. Esta medida busca abordar la escasez de divisas y estabilizar la economía nacional.

En una resolución emitida recientemente, la cartera económica afirmó que el nuevo modelo tiene como objetivo “fortalecer la estabilidad macroeconómica, preservar la competitividad externa y contribuir al equilibrio de la balanza de pagos”. Esta información fue divulgada a través de un canal estatal.

La transición hacia el sistema flexible será gestionada por el Banco Central de Bolivia (BCB), que basará sus operaciones en la oferta y demanda diaria de divisas registrada en el sistema financiero. La resolución del ministerio instruyó al BCB para que ejecute este cambio de régimen.

A partir del lunes 29 de junio, el tipo de cambio oficial se fijará en 9.73 bolivianos por dólar, reemplazando la cotización fija de 6.96 bolivianos por dólar que estuvo vigente durante más de una década.

La decisión de modificar el régimen cambiario se justifica al considerar que “el precio promedio de las operaciones de compra y venta de moneda extranjera registradas por las entidades financieras” en los últimos meses, basado en una cotización referencial, es un parámetro adecuado para establecer el nuevo tipo de cambio.

Desde 2023, el gobierno boliviano ha enfrentado una grave escasez de dólares, situación que se ha visto agravada por la caída de las reservas internacionales netas, que actualmente se sitúan en 3,148 millones de dólares, uno de los niveles más bajos desde 2014, cuando alcanzaron un máximo de 15,122 millones de dólares.

La dificultad para acceder a divisas ha fortalecido el mercado paralelo, donde en mayo de 2025 el dólar llegó a cotizarse hasta en 20 bolivianos, muy por encima del tipo de cambio oficial que se mantenía en 6.96 desde hacía más de diez años.

Además, la falta de dólares ha generado restricciones en el sistema financiero, limitando las transacciones en moneda extranjera tanto dentro como fuera del país. Los usuarios con ahorros en dólares han enfrentado límites semanales y mensuales en el uso de tarjetas de crédito y débito.

El cambio en el régimen cambiario también responde a la inflación interna, que en 2025 superó el 20%, y al desabastecimiento crónico de combustibles importados, problemas que se han acentuado en los últimos meses del gobierno de Luis Arce.

En diciembre pasado, bajo la presidencia de Rodrigo Paz, el BCB comenzó a publicar diariamente un valor de referencia para el dólar frente al boliviano, anticipando así el viraje que ahora se formaliza.

Desde enero, el gobierno ha dispuesto la devolución de divisas a personas y pequeñas empresas con ahorros de hasta 1,000 dólares en sus cuentas bancarias, medida que se prevé se extenderá a otros ahorristas a partir de julio.

En abril, se autorizó que las compras en el exterior con tarjetas de crédito y débito utilicen el tipo de cambio referencial, añadiendo una herramienta más para regular el acceso a moneda extranjera por canales formales.

La transición al régimen cambiario flexible tiene como propósito “garantizar el equilibrio de la balanza de pagos” y “estabilizar la inflación doméstica”, al mismo tiempo que busca mitigar los efectos de la crisis económica actual.

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