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Entrevistas E30

Financiamiento de MIPYMES en Latinoamérica: cómo los bancos de desarrollo amplían acceso al crédito

Mecanismos de garantía parcial y banca de segundo piso emergen como estrategia para cerrar brecha de financiamiento en empresas pequeñas y medianas

Instituciones multilaterales y bancos centrales en América Latina están rediseñando sus estructuras de financiamiento para MIPYMES mediante esquemas de banca de primer y segundo piso, combinados con fondos de garantías parciales. Este modelo, que busca reducir el riesgo para intermediarios financieros, responde a una brecha crítica: según datos del Banco

Redaccion E30·22/7/2026
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Financiamiento de MIPYMES en Latinoamérica: cómo los bancos de desarrollo amplían acceso al crédito

Instituciones multilaterales y bancos centrales en América Latina están rediseñando sus estructuras de financiamiento para MIPYMES mediante esquemas de banca de primer y segundo piso, combinados con fondos de garantías parciales. Este modelo, que busca reducir el riesgo para intermediarios financieros, responde a una brecha crítica: según datos del Banco Interamericano de Desarrollo, entre 40% y 50% de las pequeñas y medianas empresas en la región tienen acceso limitado o nulo a crédito formal.

Los fondos de garantías parciales funcionan como colchón de riesgo para instituciones financieras, permitiendo que aprueben créditos a empresas que de otro modo serían rechazadas por falta de garantías suficientes. Estos mecanismos comienzan típicamente con capitales base entre USD 5 y 10 millones y emiten certificados que respaldan préstamos según criterios de elegibilidad predefinidos. La estructura de banca de segundo piso, por su parte, canaliza recursos a través de bancos de desarrollo que actúan como intermediarios, multiplicando el impacto de cada dólar invertido. Esta arquitectura ha demostrado resultados en economías como Chile y Colombia, donde programas similares han incrementado la colocación de crédito a MIPYMES entre 15% y 25% anual.

Una tendencia emergente en estos programas es la priorización de segmentos específicos: empresas exportadoras y emprendimientos liderados por mujeres. Según el Foro Económico Mundial, las mujeres empresarias en América Latina reciben menos del 5% del financiamiento total destinado a MIPYMES, a pesar de que sus negocios presentan tasas de supervivencia similares o superiores a los de hombres. Al integrar criterios de género e internacionalización en los esquemas de garantía, los bancos de desarrollo buscan no solo ampliar cobertura, sino también diversificar el riesgo de cartera.

La coordinación entre autoridades monetarias y organismos multilaterales es clave para la viabilidad de estos programas. Las evaluaciones regulatorias permiten ajustar marcos legales para facilitar la emisión de certificados de garantía, la operación de fondos de riesgo compartido y la supervisión de intermediarios. Esto requiere cambios en normativas sobre provisiones, clasificación de riesgo y reportes de información financiera. Bancos centrales en la región están incorporando estas iniciativas en sus estrategias de inclusión financiera 2022-2030, alineándolas con objetivos de desarrollo sostenible y empleo.

Para estrategas corporativos y gestores de inversión, este movimiento señala una reconfiguración del acceso al capital en mercados emergentes. Las MIPYMES que cumplan criterios de elegibilidad (formalización, proyecciones financieras claras, potencial exportador) tendrán menor costo de financiamiento en los próximos 3-5 años. Simultáneamente, instituciones financieras que dominen la gestión de garantías parciales y banca de segundo piso ganarán cuota de mercado en segmentos de alto volumen pero menor margen unitario. El desafío operativo será mantener estándares de riesgo mientras se acelera la aprobación de créditos, un equilibrio que requiere digitalización de procesos y modelos de scoring alternativos basados en datos de flujo de caja y comportamiento transaccional.

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