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Economia

Incertidumbre de la IA desafía la precisión de la política monetaria en bancos centrales

El crecimiento acelerado de tecnologías de inteligencia artificial complica la lectura de indicadores económicos clave para la toma de decisiones de política monetaria

Inteligencia artificial está alterando los indicadores económicos fundamentales que los bancos centrales utilizan para calibrar la política monetaria, generando un riesgo significativo de "mala calibración" en sus decisiones. Según análisis del Banco de Pagos Internacionales (BPI), el auge de estas tecnologías impacta simultáneamente en la oferta y la demanda de

Redaccion E30·28/7/2026
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Incertidumbre de la IA desafía la precisión de la política monetaria en bancos centrales

Inteligencia artificial está alterando los indicadores económicos fundamentales que los bancos centrales utilizan para calibrar la política monetaria, generando un riesgo significativo de "mala calibración" en sus decisiones. Según análisis del Banco de Pagos Internacionales (BPI), el auge de estas tecnologías impacta simultáneamente en la oferta y la demanda de manera cíclica y estructural, lo que complica la evaluación de las tendencias subyacentes en la economía.

La complejidad radica en que la IA afecta indicadores clave que no son fácilmente observables, como los tipos de interés naturales y las tasas de desempleo estructural, frecuentemente utilizados en el análisis de política monetaria. Una actividad económica intensa puede resultar de factores de demanda temporales en lugar de reflejar un aumento sostenido en la producción potencial. Las ganancias en productividad derivadas de la IA son desiguales y difíciles de cuantificar, lo que aumenta la incertidumbre sobre la verdadera capacidad productiva de la economía.

Economistas del BPI subrayan que existen diferencias críticas en el tiempo de aparición de los efectos de la IA. Mientras que presiones inflacionarias podrían manifestarse a corto plazo de manera moderada, los efectos desinflacionarios derivados de mejoras en productividad podrían surgir de forma más gradual. Si los bancos centrales sobrestiman las mejoras en la oferta o subestiman el aumento de la demanda subyacente, la política monetaria podría mantenerse excesivamente expansiva. Un enfoque gradual y basado en datos, similar al defendido por autoridades monetarias europeas, podría mitigar estos riesgos de error.

Más allá de la política monetaria, el auge de la IA genera implicaciones para la estabilidad financiera. Puede alterar modelos de negocio de sectores específicos, generando efectos adversos en cotizaciones bursátiles y perspectivas de empleo. En ciertas jurisdicciones, los elevados beneficios de las exportaciones relacionadas con IA podrían contribuir a la formación de burbujas en precios de activos nacionales, creando vulnerabilidades sistémicas que requieren monitoreo continuo de los reguladores financieros.

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