Presiones sobre el tipo de cambio peso-dólar: factores estructurales que definirán 2026
Volatilidad contenida pero proyecciones de depreciación del peso mexicano entre 19.30 y 20.50 por dólar
Mercados cambiarios mexicanos muestran una fase de estabilidad relativa, con volatilidad actual del 3.19%, significativamente por debajo del promedio de referencia del 7.48%. Sin embargo, esta calma superficial contrasta con dinámicas estructurales más profundas que los analistas identifican como determinantes para los próximos 18 meses. El tipo de cambio USD/MXN…

Mercados cambiarios mexicanos muestran una fase de estabilidad relativa, con volatilidad actual del 3.19%, significativamente por debajo del promedio de referencia del 7.48%. Sin embargo, esta calma superficial contrasta con dinámicas estructurales más profundas que los analistas identifican como determinantes para los próximos 18 meses. El tipo de cambio USD/MXN enfrenta presiones simultáneas desde múltiples vectores: la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), las políticas arancelarias estadounidenses, y el ciclo de tasas de interés de la Reserva Federal.
Instituciones financieras y organismos públicos proyectan una depreciación significativa del peso para el cierre de 2026, con estimaciones que oscilan entre 19.30 y 20.50 pesos por dólar. La Secretaría de Hacienda anticipa 19.70, Banorte estima 19.30, mientras que analistas consultados por el Banco de México proyectan un rango entre 20.00 y 20.50, y Citi México entre 19.50 y 20.20. Estas proyecciones reflejan consenso sobre una depreciación del 11% a 18% respecto a niveles actuales, un movimiento que impactará decisiones de inversión, financiamiento corporativo y estrategias de cobertura cambiaria.
Dos factores contrabalancean estas presiones depreciacionistas. Primero, el fenómeno del nearshoring, que ha consolidado a México como destino de inversión manufacturera y de servicios, generando flujos de divisas que sostienen demanda de pesos. Segundo, eventos macroeconómicos como la Copa Mundial de Fútbol 2026, que podría atraer inversión turística y entrada de divisas. No obstante, especialistas subrayan que estas fuerzas serían insuficientes para contrarrestar la combinación de menor crecimiento económico (proyecciones de 1.15% a 1.4% del PIB), incertidumbre regulatoria en torno al T-MEC, y un potencial debilitamiento del dólar global si la Reserva Federal flexibiliza tasas a finales de 2025 y durante 2026. El tipo de cambio actual se sitúa cerca del centro del rango histórico de la última década (16.00 a 22.00 pesos por dólar), pero la trayectoria esperada apunta hacia el extremo superior de ese intervalo, reflejando vulnerabilidades estructurales de la economía mexicana ante ciclos de tasas internacionales.
