NEO
Negocios

Bonarda: la variedad tinta que redefine la estrategia vitivinícola argentina

Con 18,305 hectáreas cultivadas, esta uva única abre nuevas oportunidades de mercado más allá del Malbec

Vinos tintos representan el 71 por ciento de la producción anual argentina, y dentro de este segmento la Bonarda ocupa el segundo lugar en superficie cultivada con 18,305 hectáreas. Esta posición estratégica refleja un cambio gradual en la industria vitivinícola, donde la diversificación de variedades se posiciona como factor crítico

Redaccion E30·1/8/2026
Compartir:LinkedInXWhatsAppFacebook
Bonarda: la variedad tinta que redefine la estrategia vitivinícola argentina

Vinos tintos representan el 71 por ciento de la producción anual argentina, y dentro de este segmento la Bonarda ocupa el segundo lugar en superficie cultivada con 18,305 hectáreas. Esta posición estratégica refleja un cambio gradual en la industria vitivinícola, donde la diversificación de variedades se posiciona como factor crítico para la sostenibilidad competitiva a mediano plazo.

Históricamente, el sector vitivinícola argentino ha atravesado ciclos de crisis que han reconfigurado su estructura productiva. La reducción de superficie cultivada de Malbec y la contracción del consumo per cápita de vino marcaron décadas de ajuste. Sin embargo, estas presiones han generado un efecto paradójico: bodegas de todos los tamaños han innovado en técnicas de elaboración, perfiles sensoriales y estrategias de posicionamiento. Actualmente, Argentina produce algunos de sus mejores vinos en términos de calidad técnica, lo que sugiere que la adversidad ha funcionado como catalizador de excelencia, no como limitante.

Bonarda presenta características únicas que la diferencian en el mercado global. A diferencia del Malbec, que mantiene su posición como variedad insignia argentina, Bonarda no existe en otros países y posee una asociación genética con el Corbeau Noir francés. Esta singularidad abre oportunidades en segmentos específicos: vinos jóvenes accesibles, red blends de bajo alcohol y tintos de guarda. Las exportaciones de vino a granel han alcanzado veinticinco destinos en los primeros meses del año, indicador de una diversificación de canales que favorece a variedades con perfiles versátiles.

Para estrategas del sector, Bonarda representa un activo infrautilizado. Mientras Malbec consolida la identidad argentina en mercados premium, Bonarda puede capturar segmentos de volumen en mercados emergentes y categorías de innovación (vinos bajos en alcohol, natural wines, orange wines). La pregunta estratégica no es si Bonarda reemplazará al Malbec, sino cómo las bodegas pueden construir portafolios que maximicen la exposición a ambas variedades según su posicionamiento y capacidad productiva. Este enfoque de portafolio diversificado reduce riesgo concentrado y amplía la base de clientes internacionales.

Sigue leyendo