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Tipo de cambio en Uruguay: estabilidad relativa y proyecciones de depreciación gradual

La volatilidad del peso uruguayo cae por debajo de promedios históricos mientras analistas anticipan presión sobre la moneda hacia 2027

Mercados de cambio en Uruguay muestran señales contradictorias sobre la trayectoria del peso frente al dólar estadounidense. En el cierre de operaciones reciente, la moneda estadounidense se cotizó a 40,27 pesos uruguayos, con una variación marginal del 0,17% respecto al cierre anterior. Durante la última semana, el dólar avanzó 1,59%,

Redaccion E30·3/8/2026
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Tipo de cambio en Uruguay: estabilidad relativa y proyecciones de depreciación gradual

Mercados de cambio en Uruguay muestran señales contradictorias sobre la trayectoria del peso frente al dólar estadounidense. En el cierre de operaciones reciente, la moneda estadounidense se cotizó a 40,27 pesos uruguayos, con una variación marginal del 0,17% respecto al cierre anterior. Durante la última semana, el dólar avanzó 1,59%, mientras que su variación interanual registra un incremento del 1,04%.

La volatilidad actual del tipo de cambio se ubica en 7,03%, significativamente por debajo de la volatilidad de referencia del 14,83%, lo que sugiere un entorno más estable en comparación con el promedio histórico. Esta relativa calma contrasta con la tendencia positiva del dólar frente al peso, indicando que aunque la moneda estadounidense gana terreno, lo hace sin los movimientos abruptos que caracterizaron periodos anteriores. Las proyecciones económicas para Uruguay indican un leve aumento en el tipo de cambio hacia finales de 2026, con estimaciones que sitúan la cotización en 38,98 pesos por dólar en enero de ese año, una mediana proyectada de 39,33 pesos para junio, y 40,19 pesos a finales de 2026. A largo plazo, analistas estiman que la moneda estadounidense podría alcanzar 41,46 pesos para finales de diciembre de 2027.

En el contexto macroeconómico más amplio, el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de Uruguay se proyecta moderado, con aumentos estimados de 1,87% en 2026, 1,85% en 2027 y 1,92% en 2028. Estas cifras representan un ajuste respecto a expectativas previas que proyectaban un crecimiento más dinámico del 2,47% para 2026, reflejando una revisión a la baja de las perspectivas de expansión económica. La dispersión de las proyecciones para 2026 varía entre 1,50% y 2,30%, según diferentes analistas, evidenciando incertidumbre sobre la trayectoria económica.

Respecto a la inflación, se espera que el índice de precios al consumo (IPC) se sitúe en 4,40% para 2026, con un ligero aumento a 4,45% en 2027 y 4,50% en 2028. Esta tendencia sugiere un acercamiento progresivo al objetivo fijado por el Banco Central, cuyo rango meta es de 4,5%. Históricamente, Uruguay ha enfrentado desafíos significativos en la gestión del tipo de cambio. Tras la crisis financiera de 2002, que obligó al abandono del sistema de bandas de flotación implementado en la década de 1990, el país adoptó un régimen de flotación independiente que se mantiene hasta la actualidad. Desde entonces, la economía uruguaya se ha caracterizado por su alto ingreso per cápita y bajos niveles de desigualdad en comparación regional, con aproximadamente el 60% de su población clasificada como clase media. Sin embargo, los desafíos estructurales persisten: mejorar la competitividad y crecimiento a largo plazo, fomentar la inclusión económica de las mujeres y transformar el sistema educativo siguen siendo prioridades para el desarrollo sostenible del país.

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