Inversión en operaciones mineras en Perú alcanzó USD 3,304 millones entre enero y junio, marcando un incremento del 42.7% respecto al mismo período del año anterior. Este crecimiento refleja una aceleración en la ejecución de proyectos estratégicos y en la modernización de capacidades productivas en el sector extractivo, que continúa siendo un pilar fundamental de la economía nacional.

Junio concentró el mayor desembolso mensual del año con USD 662 millones, representando un avance del 10.6% respecto a mayo y del 39.1% frente a junio del año anterior. Este comportamiento indica una intensificación en la ejecución de inversiones hacia el cierre del semestre. Los segmentos que experimentaron mayores crecimientos interanuales fueron Desarrollo y Preparación con 113.5%, Infraestructura con 84.9%, y Otros con 76.6%. Planta Beneficio registró un aumento del 11.4%, mientras que Exploración creció 2.8%, evidenciando una diversificación en los tipos de inversión ejecutada.

Minería en Perú aporta el 15% del Producto Bruto Interno y más del 60% de las exportaciones totales. En las regiones del sur, particularmente Moquegua y Arequipa, la actividad extractiva ha generado tasas de crecimiento del 4.5% y 3.8% respectivamente, superando el promedio regional del 3.4%. La producción de cobre en el sur se ha triplicado en las últimas dos décadas, representando actualmente cerca del 64% de la producción nacional. Este dinamismo refleja cómo la inversión minera sostenida ha transformado las economías locales y ha consolidado cadenas de valor complejas en torno a la extracción y beneficio de minerales.

Las empresas han continuado destinando recursos para ampliar capacidades, mantener continuidad operativa y avanzar en proyectos de expansión y modernización. Este ciclo de inversión responde a estrategias de fortalecimiento competitivo y sostenimiento de la productividad sectorial. Según datos del Boletín Estadístico Minero, las tres empresas con mayores desembolsos en el primer semestre concentraron inversiones significativas en unidades económicas administrativas y plantas de beneficio, indicando una orientación hacia la consolidación de operaciones existentes y la mejora de procesos de transformación mineral.