Mercados internacionales de juguetes de colección enfrentan una paradoja: la expansión acelerada de puntos de venta no se traduce en crecimiento de ingresos. En América, el número de tiendas casi se duplicó en el primer semestre de 2026 (de 41 a 86 ubicaciones), pero los ingresos cayeron 16.5%, alcanzando aproximadamente 281 millones de dólares. En Asia-Pacífico, la contracción fue del 9.7%, mientras que la región china registró un crecimiento del 47.3%, evidenciando una divergencia geográfica que cuestiona la viabilidad del modelo de expansión física en mercados maduros.
Esta desconexión entre crecimiento de tiendas e ingresos refleja desafíos estructurales en la operación internacional de marcas de coleccionables. Las presiones en gestión de inventarios, cadena de suministro y logística han impactado significativamente la rentabilidad. Particularmente preocupante es el desempeño del comercio electrónico fuera de China: América registró una caída del 45.6% en ingresos digitales, mientras que Asia-Pacífico retrocedió 39.8%. Estos números sugieren que la estrategia de omnicanalidad aún no está optimizada para mercados donde el comercio electrónico es fundamental para la distribución de productos de nicho.
La dependencia de un único personaje o franquicia también emerge como factor de riesgo. La familia de personajes principales representó el 26% de los ingresos totales en el semestre, una disminución respecto al 34.7% del año anterior. Sin embargo, esta diversificación aún es insuficiente para compensar las caídas regionales. Las proyecciones de analistas indican un posible retroceso del 8% interanual en ingresos totales para 2026, lo que ha llevado a reajustes en valuaciones de mercado. Para recuperar tracción, las empresas del sector necesitan repensar el equilibrio entre expansión física y canales digitales, acelerar la rotación de productos y construir carteras de múltiples franquicias que reduzcan la volatilidad de demanda asociada a ciclos de popularidad de personajes individuales.



