Confianza del consumidor en Estados Unidos registra su contracción más pronunciada en siete meses, con el Índice de Confianza del Consumidor cayendo 0.8 puntos hasta 89.4 en agosto, marcando el segundo descenso consecutivo y el nivel más bajo desde enero. Esta caída refleja un deterioro significativo en las expectativas de los consumidores sobre ingresos, condiciones comerciales y mercado laboral para los próximos seis meses, mientras que las percepciones sobre la situación actual muestran resultados mixtos.
El Índice de Expectativas experimentó una caída de 5.8 puntos, ubicándose en 68.2, un nivel particularmente preocupante considerando que un índice por debajo de 80 históricamente se asocia con riesgo de recesión en el próximo año. Los tres componentes de este indicador se deterioraron simultáneamente: las expectativas netas para condiciones comerciales disminuyeron 2.5 puntos porcentuales a -6.3%, la perspectiva del mercado laboral se ajustó 2.6 puntos a -11.5%, y las expectativas de ingresos cayeron 3.1 puntos a +3.8%. Contrariamente, el Índice de Situación Actual mejoró 6.8 puntos hasta 121.2, registrando su primera mejora en cuatro meses, con aumentos en la percepción de disponibilidad de empleos (27.0% versus 24.4% en julio) y una ligera mejora en las opiniones sobre condiciones comerciales actuales.
Las respuestas abiertas de los encuestados revelan un tono significativamente más sombrío respecto a meses anteriores. Las preocupaciones sobre precios, particularmente costos de energía, se mantienen elevadas, mientras que menciones sobre conflictos armados, tensiones geopolíticas, costos de alimentos y problemas laborales aumentaron considerablemente. Durante el período de recolección de datos (3 al 16 de agosto), los precios de gasolina promediaron más de $4 por galón a nivel nacional. Los hogares anticipan que la inflación se mantendrá en 5.8% durante el próximo año, un aumento respecto al 5.6% registrado en julio, reflejando expectativas inflacionarias persistentes.
Esta tendencia a la baja en confianza se enmarca en un contexto de debilitamiento más amplio. El índice ha mostrado una trayectoria decreciente desde finales de 2024 y principios de 2025, cuando se mantenía por encima de 100. En julio, la caída fue de 1.4 puntos a 90.8, marcando el tercer mes consecutivo de declive. En términos demográficos, la confianza disminuyó en todos los grupos de edad en promedio móvil de seis meses, aunque se mantiene relativamente más alta entre consumidores menores de 35 años. Desde una perspectiva política, independientes y republicanos mostraron disminución en confianza, mientras que demócratas registraron una postura algo más positiva en agosto.


