Veinticuatro personas concentran una fortuna conjunta de 267,300 millones de dólares en México, cifra que supera el 40% del Presupuesto de Egresos de la Federación 2026. Este dato, publicado por Forbes en su más reciente listado de multimillonarios, ilustra con precisión la magnitud de la concentración patrimonial en el país y plantea preguntas estructurales sobre el modelo de crecimiento económico vigente. Según un análisis de Oxfam, la fortuna acumulada por los 22 milmillonarios mexicanos registrados el año anterior ascendía a 219,000 millones de dólares, lo que implica un incremento de 48,300 millones en el periodo más reciente —un crecimiento que, advierte la organización, no se distribuye de forma equitativa entre la población.
Carlos Slim encabeza la lista con una fortuna de 122,400 millones de dólares, posicionándose como la decimoquinta persona más rica del mundo gracias a sus participaciones en Sanborns, Telmex y otras empresas del conglomerado familiar. Le sigue Germán Larrea, dueño de Grupo México, con 68,500 millones de dólares y el lugar 30 global, y Alejandro Baillères Gual, presidente de Grupo Bal —que incluye al Palacio de Hierro— y vicepresidente de Industrias Peñoles, con 17,300 millones. María Asunción Aramburuzabala, heredera de Grupo Modelo y accionista de Coty Inc., figura con 9,200 millones, mientras que Carlos Hank Rhon, vinculado a Banorte y Gruma, cierra el top cinco con 4,400 millones de dólares. Entre los nuevos integrantes del listado destacan Fernando Chico Pardo (3,800 millones), Ricardo Salinas Pliego (3,700 millones), Antonio del Valle Ruiz (3,600 millones) y Rufino Vigil González (3,100 millones), además de Manuel Arango Arias, cofundador de Bodega Aurrera, con 2,100 millones, y Eugenio Baeza Fares, fundador de Grupo Bafar, con aproximadamente 1,200 millones.
Más allá de los nombres, el patrón estructural que subyace a estas cifras es el que concentra la atención de economistas y organismos internacionales. Según Oxfam México, el 1% de la población controla el 40% de la riqueza privada nacional, y ese mismo segmento es responsable del 23% de las emisiones contaminantes del país. Carlos Brown, director de Programas de Oxfam México, ha señalado que esta concentración es consecuencia directa de un modelo económico que favorece la acumulación de capital por encima del crecimiento inclusivo. En un entorno donde el rendimiento del capital supera consistentemente al crecimiento del PIB —tendencia documentada por economistas como Thomas Piketty—, la desigualdad no es un accidente sino una variable sistémica que los estrategas corporativos y los tomadores de decisiones públicas deberán integrar en sus análisis de riesgo y sostenibilidad a mediano plazo.