Mercado de autos usados cobra fuerza global ante presión económica del consumidor

Señales desde el mercado estadounidense de vehículos usados apuntan a un reajuste estructural en el comportamiento del consumidor automotriz. Datos del segundo trimestre fiscal más reciente muestran que las ventas minoristas de autos seminuevos crecieron 13.8%, con un total de 227,391 unidades comercializadas, mientras que el precio promedio por unidad escaló a 27,623 dólares, un alza de 6.3% interanual. En conjunto, las ventas netas totales del sector alcanzaron 7.88 mil millones de dólares, con un crecimiento de 19.5% respecto al mismo periodo anterior. Estas cifras no son un fenómeno aislado: reflejan una tendencia que McKinsey & Company ha documentado en múltiples mercados, donde la presión inflacionaria y el encarecimiento del crédito empujan a los compradores hacia opciones de menor costo inicial.

Detrás del crecimiento en volumen —387,735 unidades vendidas entre canales minoristas y mayoristas, un alza de 14.7%— subyace un cambio de mentalidad que los estrategas del sector deben leer con atención. Según el Foro Económico Mundial, la incertidumbre económica sostenida acelera la adopción de modelos de consumo más conservadores, donde la relación valor-precio desplaza a la aspiración de marca. En el segmento automotriz, esto se traduce en mayor demanda de vehículos con dos a cinco años de uso, mayor disposición a comprar en canales digitales certificados y una creciente exigencia de transparencia en historial y condición del vehículo. Para América Latina, donde el mercado de seminuevos representa entre 2.5 y 3 veces el volumen del mercado de autos nuevos según datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), estas dinámicas tienen implicaciones directas.

Para los tomadores de decisiones en México y la región, el mensaje estratégico es claro: el mercado de vehículos usados está dejando de ser un segmento residual para convertirse en un eje central de la industria automotriz. Las empresas que inviertan en infraestructura de certificación, experiencia digital de compra y financiamiento accesible para este segmento estarán mejor posicionadas en el ciclo que viene. Gartner proyecta que para 2027, más del 40% de las transacciones de vehículos usados en mercados emergentes se iniciarán en canales digitales, lo que exige repensar tanto el modelo comercial como la cadena de valor del sector. Ignorar esta transición equivale a ceder terreno en uno de los mercados de mayor crecimiento relativo de la próxima década.