Tipo de cambio peso-dólar: vectores estructurales que definirán su trayectoria

Señales mixtas caracterizan el comportamiento reciente del tipo de cambio entre el peso mexicano y el dólar estadounidense. Con una volatilidad del 9.79%, superior al nivel de referencia del 8.03%, el mercado cambiario refleja una inestabilidad que responde tanto a factores internos como a dinámicas macroeconómicas globales. En la última semana, el dólar acumuló un avance del 1.76%, con una variación interanual de 1.93%, datos que los estrategas financieros deben incorporar en sus modelos de planeación de corto y mediano plazo.

Tres vectores estructurales definirán el valor del peso en los próximos 18 meses: la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), las políticas arancelarias estadounidenses y la posible flexibilización de tasas por parte de la Reserva Federal hacia finales de 2025 y durante 2026. Una reducción de tasas por parte de la Fed podría debilitar al dólar a escala global, aliviando la presión sobre monedas emergentes. En sentido contrario, el flujo de inversiones vinculadas al nearshoring representa un soporte estructural para la divisa mexicana, al generar una entrada sostenida de divisas que compensa presiones externas.

Proyecciones institucionales para el cierre de 2026 ubican el tipo de cambio en un rango de 19.30 a 20.50 pesos por dólar: la Secretaría de Hacienda estima 19.70, analistas del Banco de México proyectan entre 20.00 y 20.50, y Citi México anticipa un rango de 19.50 a 20.20. Históricamente, el peso mexicano se mantiene como la moneda más negociada en América Latina y la decimoquinta a nivel global, con un rango de operación en la última década de entre 16.00 y 22.00 pesos por dólar. En un entorno donde el crecimiento del PIB nacional se proyecta entre 1.15% y 1.4%, el consenso apunta a que la cotización se mantendrá cerca del centro de ese rango histórico. Para directivos con exposición cambiaria, la gestión activa del riesgo y la diversificación de coberturas se convierten en herramientas estratégicas indispensables para preservar márgenes operativos.