Producción no convencional de hidrocarburos redefine el perfil exportador de Argentina

Producción petrolera argentina alcanzó en septiembre un récord histórico de 973,700 barriles diarios, con un crecimiento interanual del 15.5% y un avance mensual del 3.2%. El dato sitúa al país a menos de 27,000 barriles del umbral del millón, una meta que consultoras privadas y organismos sectoriales proyectaban para 2027 o 2028, pero que el ritmo actual de expansión ha comprimido dramáticamente en el tiempo.

Detrás de este desempeño se encuentra la formación de hidrocarburos no convencionales ubicada principalmente en la provincia de Neuquén, que en septiembre aportó 698,500 barriles diarios, equivalentes al 71.7% de la producción nacional. Hace apenas un año, su participación relativa era del 64%, lo que ilustra la velocidad con que este recurso está desplazando a los yacimientos convencionales como columna vertebral de la oferta energética del país. Las etapas de fractura hidráulica —indicador adelantado de producción futura— sumaron 22,484 entre enero y septiembre, un incremento del 18.4% respecto al mismo período del año anterior, señal de que la curva de crecimiento aún no ha tocado techo.

El impacto macroeconómico de esta expansión es tangible. El superávit comercial energético acumuló USD 9,427 millones entre enero y septiembre, superando en más del 20% el total generado durante todo el año previo. Solo en septiembre, el saldo positivo del sector representó el 53% del superávit comercial total del país, con exportaciones de crudo que alcanzaron USD 1,127 millones en ese mes. En términos de volumen, las exportaciones de septiembre llegaron a 2.01 millones de metros cúbicos, el mayor registro histórico de la serie, equivalente a aproximadamente 421,000 barriles diarios. Para los estrategas corporativos e inversores con exposición a mercados emergentes, la trayectoria del shale argentino representa una señal de reconfiguración del mapa energético regional que merece seguimiento sostenido: las proyecciones más optimistas del sector ya hablan de entre 1.5 y 1.7 millones de barriles diarios como horizonte de mediano plazo.