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Bimbo y Scania abren camino al desarrollo de mujeres conductoras

Hasta hace unos meses, María de los Ángeles llevaba una vida que parecía marcada por la rutina: ama de casa en Zinacantepec, Estado de México, madre dedicada y con sueños postergados. Sin embargo, en medio de esa cotidianidad tuvo lugar algo inesperado: un anuncio en Facebook que le compartió su cuñada. No era una publicación cualquiera, sino la convocatoria de Scania y Grupo Bimbo para participar en un programa de capacitación como conductora de tráileres. Ese mensaje, sencillo y digital, se convirtió en la puerta hacia un cambio que transformaría su vida.

Entre más de 300 solicitantes, María fue una de las seleccionadas. Aunque escuchó comentarios de que “ese era un trabajo para hombres”, sus hijos la animaron a seguir adelante. Además, con la experiencia de su esposo como trailero, siempre había sentido que esa cabina, alguna vez prohibida, también podía ser su espacio de trabajo.

María de los Angeles, al centro, con sus compañeras graduadas (Imagen de Empresas2030).
María de los Ángeles, al centro, de vestido negro, con compañeras graduadas (Imagen de Empresas2030).

El 20 de agosto, María se graduó junto con otras nueve mujeres como parte de la sexta generación de Conductoras Scania. Su historia es un reflejo del camino que comienza a abrirse en una industria históricamente cerrada para ellas.

Años atrás, el transporte de carga era un territorio casi exclusivo de los hombres. El peso de los estereotipos, la ausencia de referentes femeninos y las pocas oportunidades mantenían al sector como uno de los más masculinizados en México. Sin embargo, estas 10 mujeres, con disciplina, valor y determinación, acaban de demostrar que esas fronteras no son inquebrantables.

Fueron seis semanas intensas, con clases técnicas, prácticas de seguridad vial y entrenamientos para operar vehículos de más de 20 toneladas. Pero más que un aprendizaje profesional, fue un reto personal. Cada graduada tuvo que vencer no solo las dificultades del camino, sino las dudas ajenas y propias. 

“Me dijeron que no iba a aguantar, que era muy difícil, que no iba a poder. Hoy me subo al camión con la certeza de que no solo puedo, sino que quiero dedicarme a esto”, compartió una de ellas durante la ceremonia, dando voz a miles de mujeres que sueñan con ocupar un lugar en profesiones donde casi no están presentes.

Mujeres graduadas.
Sexta generación de Conductoras Scania (Imagen de Empresas2030).

El contexto es claro: en 2024 México alcanzó 99 mil vacantes de operadores, según la IRU y CANACAR. La escasez es crítica, pero programas como Conductoras Scania no se limitan a llenar un vacío: transforman la vida de quienes participan y, de paso, la estructura de toda una industria. “Estas mujeres no solo transportarán productos, también se transformarán a sí mismas y transformarán al sector”, subrayó Luis Alberto Campos, de Grupo Bimbo.

Detrás de cada volante hay ahora una historia de valentía, de renuncia a la comodidad, de lucha contra la desconfianza. Como expresó Alejandro Mondragón, CEO de Scania México, se trata de abrir horizontes y ofrecer un pilar laboral para quienes buscan un futuro más justo.

Mujeres Scania
Directivos de Grupo Bimbo y Scania otorgando reconocimientos (Imagen de Empresas2030).

El reto apenas comienza. Menos del 2% de las licencias federales en México están en manos de mujeres, pero cada una de estas graduadas se convierte en un referente que inspira a otras a imaginarse en un lugar donde antes no se veían.

Hoy, María de los Ángeles se dice lista para el verdadero examen, el que no se rinde en un aula sino en las carreteras del país. Ahí, al tomar el volante, pondrá en práctica todo lo aprendido. Y mientras el motor arranca y el tráiler avanza, su historia —como la de las demás— se convierte en símbolo de un México que, con cada mujer al mando, abre rutas hacia un futuro más equitativo.

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