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Pagaqui y la nueva infraestructura de pagos digitales en Latam

Por Ángel Martí

José Trejo no habla de tecnología como un catálogo de funciones, sino como un puente entre la supervivencia y el crecimiento de los pequeños negocios. Para el CEO de Pagaqui, los pagos digitales ya no son un lujo ni un diferenciador: son la infraestructura mínima para competir en mercados cada vez más exigentes.

Pagos Digitales
Los pequeños negocios ganan estabilidad con ambientes digitales de pago, considera el CEO de Pagaqui.

Para Trejo, la verdadera batalla no está en el volumen de transacciones, sino en la comprensión del negocio cotidiano. Pagaqui se distingue por acompañar a las mipymes en campo, ayudándolas a ordenar flujos, reducir fricciones y tomar decisiones financieras más inteligentes. “No se trata solo de cobrar, sino de dar tranquilidad operativa”, afirma.

La democratización de la innovación es otro eje central. Trejo advierte que la digitalización no puede ser exclusiva de grandes corporativos: debe adaptarse al ritmo de los pequeños comercios, que muchas veces enfrentan barreras culturales como el temor a perder control o la desconfianza en los costos ocultos. La clave, dice, está en explicar con claridad y demostrar beneficios concretos.

El cumplimiento regulatorio, lejos de ser un obstáculo, se convierte en base de confianza. Pagaqui opera bajo estrictos estándares de seguridad y protección de datos, convencido de que la transparencia es condición indispensable para que los negocios tradicionales den el salto hacia la formalidad digital.

Pagaqui
José Trejo, CEO de Pagaqui.

La digitalización de pagos, además, abre puertas más amplias: liquidez inmediata, trazabilidad financiera y acceso a crédito. Cada transacción digital genera datos que pueden transformar inventarios, logística y marketing, convirtiendo al pago en la puerta de entrada a la modernización empresarial.

Trejo observa tendencias como pagos en tiempo real, interoperabilidad y mayor integración móvil, pero advierte que lo decisivo será la facilidad de uso. “La tecnología solo sirve si se integra sin fricciones a la operación diaria”, subraya.

Más allá de cifras, lo que más lo marca son las historias de pequeños negocios familiares que, al adoptar pagos digitales, logran vender más y ganar estabilidad financiera. Para él, esos casos valen más que cualquier indicador de volumen.

Su mensaje final a los emprendedores es que competir contra grandes cadenas no es imposible. Para él, la tecnología permite ofrecer experiencias similares, y la ventaja está en la cercanía y la eficiencia estratégica. “El reto no es ser más grande, sino más inteligente”, concluye.

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