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Liderazgo

Hubris, la enfermedad del poder: el síndrome que transforma a los líderes en tiranos

Redaccion E30·3/6/2026
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Hubris, la enfermedad del poder: el síndrome que transforma a los líderes en tiranos

El síndrome de hubris: la transformación del poder en autoritarismo

El ejercicio prolongado del poder puede provocar cambios significativos en la conducta de quienes lo ostentan, llevando a algunos líderes a adoptar actitudes autoritarias y desconectadas de la realidad. Este fenómeno, conocido como síndrome de hubris, ha sido objeto de estudio en el ámbito de la psiquiatría y la psicología del liderazgo, aunque no se reconoce formalmente como un diagnóstico en los manuales de salud mental más utilizados.

El síndrome de hubris se manifiesta tras un periodo extenso de poder sin contrapesos, siendo un desencadenante que puede alterar la personalidad de los líderes. Investigaciones han identificado un conjunto de síntomas recurrentes entre figuras políticas a lo largo de la historia, destacando rasgos como la excesiva confianza en su juicio, el desprecio por el consejo ajeno y una identificación casi mesiánica con la institución que representan. Estos comportamientos pueden erosionar la autocrítica y la capacidad de tomar decisiones fundamentadas, llevando a los líderes a perder contacto con la realidad.

Entre las características distintivas del síndrome de hubris se encuentra una tendencia a rodearse de aduladores, una intolerancia a la crítica y la propensión a tomar decisiones arriesgadas. Los líderes afectados pueden llegar a creer que sus intereses personales son idénticos a los de la nación o la organización, lo que les lleva a actuar sin considerar las repercusiones de sus decisiones. Esta transformación no es innata, sino que se desarrolla a medida que los individuos alcanzan posiciones de poder, lo que plantea un desafío significativo para la gobernanza y la toma de decisiones en contextos políticos y empresariales. En un entorno como el mexicano, donde las dinámicas de poder son complejas, es crucial que los tomadores de decisiones sean conscientes de estos riesgos para evitar caer en patrones que puedan comprometer la efectividad y legitimidad de su liderazgo.