Denuncias internas en Xcaret: trabajadores señalan riesgos por manejo de aguas residuales
Empleados alertan sobre exposición a aguas negras sin equipo de protección y posible vertimiento en ríos subterráneos del Caribe mexicano

Trabajadores del Grupo Xcaret han elevado una serie de denuncias formales sobre el manejo de aguas residuales en las instalaciones del parque y su hotel. Según los testimonios recabados, el personal encargado de operar las plantas de tratamiento no cuenta con los equipos de protección necesarios para prevenir enfermedades dermatológicas, respiratorias y gastrointestinales derivadas del contacto con aguas provenientes de habitaciones, restaurantes y áreas recreativas. Los empleados afirman que, tras un proceso biológico cuya efectividad cuestionan, estas aguas son vertidas en los ríos subterráneos de la zona, lo que representaría un riesgo tanto para la salud pública como para el frágil ecosistema del acuífero yucateco.
En el centro de las acusaciones figura Eduardo Niño, identificado como gerente de mantenimiento, a quien los trabajadores señalan como responsable directo de no garantizar condiciones mínimas de higiene laboral. Específicamente, denuncian que el lodo generado durante el tratamiento de aguas residuales es desechado de manera inadecuada sobre el suelo, en aparente incumplimiento de las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) aplicables a este tipo de operaciones. Los denunciantes aseguran haber documentado la situación con imágenes y señalan que sus inquietudes no han recibido atención institucional durante un periodo prolongado. Entre las consecuencias reportadas destacan infecciones cutáneas, problemas gastrointestinales y proliferación de insectos en diversas áreas del complejo.
A estas denuncias se suma el testimonio de Paula Chávez, ingeniera y ex colaboradora de Xcaret, quien ha señalado presuntas condiciones inadecuadas para los animales que participan en los espectáculos turísticos del parque. De acuerdo con su declaración, especies como guacamayas y perros son sometidos a encierros prolongados, exposición constante a ruidos y luces intensas, y en algunos casos son utilizados en funciones nocturnas pese a mostrar signos de agotamiento o lesiones. El conjunto de señalamientos coloca a Xcaret ante un escrutinio creciente sobre sus estándares de responsabilidad ambiental, laboral y de bienestar animal, en un contexto en que el turismo sostenible se ha convertido en un criterio de evaluación cada vez más relevante para viajeros, reguladores e inversionistas a nivel global.


