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Economia

Del centro de costos al centro de valor: cómo evoluciona el CIO en México

La figura del CIO en México migra de la gestión operativa hacia la co-creación de estrategia empresarial, impulsada por la digitalización, la ciberseguridad y la demanda de crecimiento sostenible

Redaccion E30·24/6/2026
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Del centro de costos al centro de valor: cómo evoluciona el CIO en México

Transformar la función tecnológica en motor de crecimiento es hoy la principal exigencia que enfrentan los Chief Information Officers (CIO) en México. Durante décadas, este rol estuvo confinado a garantizar la operatividad de sistemas e infraestructura; sin embargo, la aceleración digital de los últimos años ha reposicionado al CIO como un actor estratégico en la alta dirección. Según datos de Gartner, para 2025 más del 80% de los CIOs a nivel global reportarán directamente al CEO o al consejo de administración, una señal inequívoca de que la función tecnológica ya no puede operar en un silo separado del negocio.

En el contexto mexicano, esta transición adquiere una dimensión particular. Las empresas que compiten en mercados globalizados enfrentan presión simultánea por modernizar procesos, proteger activos digitales y generar nuevas fuentes de ingreso a través de la tecnología. Desde Entorno, firma especializada en transformación organizacional, se observa que los CIOs mexicanos más efectivos son aquellos que han desarrollado una doble competencia: dominio técnico y visión de negocio. Esta combinación les permite traducir inversiones tecnológicas en resultados medibles —reducción de costos operativos, aceleración del time-to-market o apertura de canales digitales— argumentos que resuenan directamente en el lenguaje del C-Suite. McKinsey & Company ha documentado que las organizaciones donde el CIO participa activamente en decisiones estratégicas tienen hasta 1.6 veces más probabilidades de superar a sus competidores en crecimiento de ingresos.

Un vector que ha acelerado esta reconfiguración del rol es la ciberseguridad. El incremento en la sofisticación de amenazas digitales ha convertido la gestión de riesgos en una responsabilidad que trasciende el área de TI y alcanza la sala de juntas. El Foro Económico Mundial estima que el costo global del cibercrimen superará los 10.5 billones de dólares anuales hacia 2025, lo que obliga a los CIOs a construir no solo defensas técnicas, sino culturas organizacionales orientadas a la seguridad. Para los tomadores de decisiones en México, el mensaje es claro: invertir en el desarrollo de capacidades estratégicas en sus líderes tecnológicos no es un gasto discrecional, sino una condición para competir. Las organizaciones que logren alinear tecnología con estrategia de negocio estarán mejor posicionadas para anticipar cambios de mercado y convertir la incertidumbre en ventaja competitiva.

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