Padrón telefónico en México: el segmento prepago concentra el verdadero desafío regulatorio
Con 9 millones de líneas registradas, AT&T evidencia que el avance en pospago contrasta con una brecha crítica en prepago que pone a prueba la viabilidad del padrón obligatorio

Faltando apenas una semana para el cierre del plazo oficial del padrón telefónico obligatorio en México, AT&T ha vinculado 9 millones 30 mil números a una identidad oficial, cifra que representa el 34.7% de su base total de 24.1 millones de usuarios móviles. El dato, presentado en conferencia de prensa, ilustra con precisión la asimetría estructural que enfrenta la industria de telecomunicaciones ante esta exigencia regulatoria: el avance no es uniforme, y el segmento de prepago se perfila como el cuello de botella del proceso.
El contraste entre segmentos es revelador. En pospago, AT&T reporta un avance cercano al 95%, impulsado por un criterio de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) que permitió a los operadores utilizar información de identidad ya disponible en sus bases de datos para registrar a clientes que acreditaron su identidad al momento de contratar un plan. En prepago, en cambio, la situación es estructuralmente distinta: de los 16.8 millones de usuarios en ese segmento, solo 4.1 millones han completado el proceso, equivalente al 24.4%. La raíz del problema está en las líneas comercializadas antes del 9 de enero de 2026, que podían adquirirse sin identificación oficial y que ahora dependen de la acción voluntaria de cada usuario para mantenerse activas. Gabriel Contreras, vicepresidente legal y de asuntos externos de AT&T, señaló que parte del rezago responde a desinformación: los operadores no almacenan datos biométricos ni copias de identificaciones, sino que únicamente asocian una línea con un titular identificado.
A nivel nacional, la CRT reportó 60.6 millones de líneas registradas hasta el 13 de junio, en un mercado que supera los 120 millones de suscriptores móviles. Este diferencial ha generado versiones sobre una posible prórroga de 120 días que el regulador estaría evaluando para evitar la complejidad operativa de suspender millones de líneas de forma simultánea. AT&T ha declarado que no solicitará extensión de plazo, una postura que la posiciona como operador alineado con el calendario regulatorio, aunque el verdadero indicador de éxito del padrón dependerá de la capacidad del ecosistema —operadores, regulador y usuarios— para cerrar la brecha en prepago antes de que las consecuencias operativas se materialicen.


