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Economia

Padrón telefónico en México: el segmento prepago concentra el verdadero reto del registro obligatorio

Con el 95% de avance en pospago pero apenas el 24% en prepago, la industria enfrenta el límite estructural de los padrones de identidad en telecomunicaciones

Redaccion E30·25/6/2026
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Padrón telefónico en México: el segmento prepago concentra el verdadero reto del registro obligatorio

Nueve millones de líneas vinculadas a una identidad oficial representan apenas el 34.7% de la base total de AT&T en México, que asciende a 24.1 millones de usuarios móviles. Esta proporción ilustra con precisión el desafío estructural que enfrenta la industria de telecomunicaciones ante el cierre del plazo para el padrón telefónico obligatorio impulsado por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT): el avance no es homogéneo, y la brecha entre segmentos revela tensiones de fondo que van más allá del cumplimiento regulatorio.

En el segmento de pospago, el avance ha sido notable. La CRT autorizó a los operadores utilizar la información de identidad ya disponible en sus bases de datos para completar el registro de clientes que habían acreditado su identidad al contratar un plan. Gracias a este criterio, AT&T estima haber alcanzado alrededor del 95% de avance en pospago, cifra que supera ampliamente el promedio nacional reportado en 60.6 millones de líneas registradas a nivel país hasta el 13 de junio. Desde mayo, usuarios de plan han recibido notificaciones SMS confirmando el registro exitoso de sus líneas sin necesidad de trámites adicionales, un mecanismo que agilizó considerablemente el proceso para este segmento.

Donde la situación es estructuralmente distinta es en prepago. De los 16.8 millones de usuarios en este segmento —que representan el grueso de la base móvil de AT&T en México—, solo 4.1 millones han completado el registro, equivalente al 24.4%. El problema de fondo: las líneas comercializadas antes del 9 de enero de 2026 podían adquirirse sin identificación oficial, lo que significa que su registro depende ahora de la acción voluntaria de cada usuario. Gabriel Contreras, vicepresidente legal y de asuntos externos de la compañía, señaló que parte del rezago obedece a desinformación: aclaró que los operadores no almacenan datos biométricos ni copias de identificaciones, y que el proceso busca únicamente asociar una línea con un titular identificado. En este contexto, la CRT evalúa una posible extensión de 120 días para evitar la complejidad operativa que implicaría suspender millones de líneas de forma simultánea, aunque AT&T ha declarado que no solicitará prórroga y mantendrá su compromiso con los plazos vigentes. Para estrategas del sector, este episodio anticipa un patrón que se repetirá en otros mercados latinoamericanos: la regulación de identidad digital en telecomunicaciones avanza más rápido que la capacidad de adopción del segmento de menor ingreso, generando fricciones que los operadores deberán resolver con modelos de comunicación y onboarding más sofisticados.

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