Peso colombiano gana terreno frente al dólar con volatilidad en mínimos históricos recientes
Con una caída interanual del 11.51% y volatilidad en 3.98%, el mercado cambiario colombiano entra en una fase de estabilidad relativa mientras los analistas ajustan proyecciones para el cierre de año

Datos del mercado cambiario colombiano al cierre del 24 de junio muestran que el dólar estadounidense promedió $3,428.43, apenas $2.48 por encima de la Tasa Representativa del Mercado (TRM) fijada en $3,425.95. La jornada registró transacciones superiores a USD 1,433 millones distribuidas en 1,725 operaciones, con un rango de cotización entre $3,415.20 y $3,452.00. En perspectiva interanual, el dólar acumula una caída del 11.51% frente al peso colombiano, una señal de fortalecimiento sostenido de la moneda local que los estrategas financieros deben incorporar en sus modelos de cobertura cambiaria.
Uno de los indicadores más relevantes para los gestores de riesgo es la volatilidad implícita del tipo de cambio, que se ubica actualmente en 3.98%, muy por debajo del nivel de referencia histórico del 13.27%. Este diferencial sugiere una fase de estabilización que, según Entorno, podría ser temporal: la Encuesta de Opinión Financiera (EOF) de junio anticipa que el Banco de la República elevaría su tasa de interés en 50 puntos básicos en su reunión del 30 de junio, llevándola a 11.75%. Los analistas proyectan que el dólar convergerá hacia $3,500 en el corto plazo, con un rango estimado de $3,450 a $3,550, y ajustan la proyección de cierre de año a $3,650, revisando a la baja la estimación previa de $3,800.
En el contexto global, el índice DXY —que pondera el dólar frente a una canasta de divisas de economías desarrolladas— avanzó 0.20% durante la jornada hasta los 101.6 puntos, su nivel más alto desde mayo de 2025. Este movimiento responde al incremento en la demanda de activos refugio ante la volatilidad en renta variable, particularmente en los sectores tecnológico y de semiconductores. El fenómeno tiene implicaciones regionales: en México, el peso enfrenta presión con objetivos técnicos proyectados entre 17.80 y 17.90 pesos por dólar, mientras que en Brasil la tendencia alcista del dólar se consolida tras superar los 5.21 reales. Para los directivos con exposición cambiaria en América Latina, el escenario exige revisar estrategias de cobertura ante un entorno donde la fortaleza del dólar global coexiste con dinámicas locales diferenciadas.


