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Finanzas

Tipo de cambio peso-dólar: señales de estabilidad y perspectivas hacia el mediano plazo

La volatilidad cambiaria se mantiene por debajo de su referencia histórica, mientras los analistas proyectan un dólar entre 19.30 y 20.50 pesos para el cierre del próximo año

Redaccion E30·25/6/2026
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Tipo de cambio peso-dólar: señales de estabilidad y perspectivas hacia el mediano plazo

Señales de relativa estabilidad caracterizan al mercado cambiario mexicano en la apertura de esta jornada, con el dólar estadounidense cotizando en promedio a 17.57 pesos, una caída de 0.24% respecto al cierre previo de 17.61 pesos. Si bien la divisa acumula un avance semanal de 1.24%, su evolución interanual registra una baja de 5.29%, lo que refleja la resiliencia que ha mostrado el peso mexicano frente a un entorno global de alta incertidumbre. La volatilidad actual del tipo de cambio se ubica en 6.36%, por debajo del nivel de referencia de 7.6%, una señal que los operadores de mercado interpretan como un incremento marginal en la estabilidad del par USD/MXN, según datos publicados por Entorno.

Hacia el mediano plazo, el consenso entre instituciones financieras y analistas apunta a una depreciación gradual del peso. Las proyecciones para el cierre de 2026 sitúan el tipo de cambio en un rango de entre 19.30 y 20.50 pesos por dólar: la Secretaría de Hacienda estima 19.70 pesos; Banorte anticipa 19.30 pesos; los analistas encuestados por el Banco de México proyectan entre 20.00 y 20.50 pesos; y Citi México calcula un rango de 19.50 a 20.20 pesos. Estas cifras ubican al peso cerca del centro del rango histórico de la última década, que oscila entre 16.00 y 22.00 pesos, lo que sugiere un escenario de ajuste ordenado más que un deterioro abrupto. En paralelo, se anticipa un crecimiento del PIB nacional de entre 1.15% y 1.4% tras un periodo de menor dinamismo económico.

Entre los factores estructurales que definirán la trayectoria del tipo de cambio destacan la renegociación del T-MEC, las políticas arancelarias de Estados Unidos y la posible flexibilización de tasas por parte de la Reserva Federal hacia finales de 2025 y durante 2026, lo que podría debilitar al dólar a escala global. En sentido contrario, las inversiones asociadas al nearshoring y la entrada de divisas vinculada a eventos internacionales de alto impacto podrían favorecer el fortalecimiento del peso. Para los estrategas corporativos y tesoreros financieros, este entorno exige una gestión activa del riesgo cambiario: el peso mexicano es hoy la decimoquinta moneda más negociada en el mundo y la más transaccionada en América Latina, lo que amplifica tanto su exposición a choques externos como su capacidad de recuperación ante escenarios de volatilidad moderada.

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