Acceso a educación superior para jóvenes en orfandad: cómo el Estado amplía su red de protección
Más de 100,000 beneficiarios reciben asistencia económica bimestral en Perú; la iniciativa suma orientación educativa para facilitar la transición hacia estudios técnicos y universitarios

Inabif ejecutó en Piura una Feria Educativa, Multiservicios y de Acompañamiento al Cobro dirigida a adolescentes en situación de orfandad, con la participación de cerca de 2,000 familias y representantes de instituciones públicas y de educación superior. La jornada marcó un punto de inflexión en la forma en que el Estado peruano concibe la protección social: no como un beneficio pasivo, sino como una plataforma activa de desarrollo de capital humano para poblaciones en condición de vulnerabilidad.
Uno de los ejes centrales del evento fue orientar a los jóvenes próximos a cumplir la mayoría de edad sobre los mecanismos para acceder a educación técnica o universitaria y para solicitar la continuidad de su asistencia económica conforme a la Ley N.° 31405, que promueve la protección y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes en situación de orfandad. Universidades, institutos y centros de formación técnica de la región instalaron módulos informativos donde los asistentes pudieron conocer requisitos de admisión, programas de becas y alternativas de financiamiento, convirtiendo la feria en un punto de contacto directo entre oferta educativa y demanda social.
Actualmente, el Programa Integral Nacional para el Bienestar Familiar otorga esta asistencia de forma bimestral a 100,255 beneficiarios en todo el país, de los cuales 9,767 se encuentran en la región Piura. Para los estrategas de política pública y los actores del ecosistema educativo, este modelo representa una señal relevante: la tendencia global hacia esquemas de protección social que integran transferencias económicas con rutas de empleabilidad y formación está ganando terreno en América Latina. La articulación entre asistencia económica, orientación vocacional y acceso institucional configura un enfoque que organismos como el Banco Mundial y la CEPAL han identificado como determinante para romper ciclos intergeneracionales de pobreza.

