Mercados: bajan las acciones y los bonos argentinos, que se acoplan a la tendencia externa
El S&P Merval cede 0,5% mientras el riesgo país toca mínimos desde 2018; la corrección en Wall Street y la volatilidad en semiconductores intensifican la presión sobre activos locales

Los mercados internacionales presentan un panorama negativo este martes, y las acciones y bonos argentinos se alinean con esta tendencia. A las 12:20 horas, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires experimenta una caída del 0,5% en pesos, alcanzando los 3,250,000 puntos, en medio de la corrección bajista que afecta a los principales índices de Nueva York. Los ADR y acciones de empresas argentinas que se negocian en dólares en Wall Street muestran mayormente bajas, aunque moderadas. Entre las más afectadas se encuentran Bioceres, con una caída del 5%, y Satellogic, que presenta una disminución del 3%. Los bonos soberanos en dólares, tanto Bonares como Globales, han retrocedido un 0,3% desde sus cotizaciones más altas del año. En cuanto al riesgo país, se mantiene estabilizado en 409 puntos básicos, en relación con el aumento de tres puntos básicos en la tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Esta mañana, el riesgo país tocó un mínimo de 407 puntos, el más bajo desde el 24 de abril de 2018. En este contexto, el economista jefe de Grupo SBS, Juan Manuel Franco, destacó que el Gobierno presentó su programa financiero para 2026 y 2027, reafirmando su objetivo de reducir la dependencia de Wall Street y buscar refinanciar a la menor tasa posible, considerando opcional la emisión internacional. Por su parte, desde Cohen Aliados Financieros señalaron que, tras el pico de inflación en marzo, la presión de los precios de los combustibles y alimentos ha disminuido, lo que ha permitido que los salarios reales dejen de caer y que el ingreso disponible de las familias mejore tras cinco meses de descenso. Este cambio optimiza las perspectivas de consumo y fortalece la imagen del Gobierno. Sin embargo, a pesar de este entorno favorable, el crédito sigue en descenso y la actividad económica no logra despegar, presentando un panorama de ganadores en las actividades primarias y perdedores en las urbanas. Asimismo, el repunte de las exportaciones se ve contrarrestado por el estancamiento del consumo y la caída de la inversión, lo que impacta negativamente en un mercado laboral que enfrenta una creciente informalidad. En el ámbito estadounidense, las acciones caen tras los resultados trimestrales de Samsung, que provocaron una ola de ventas en el sector de semiconductores. El promedio industrial Dow Jones disminuye un 0,2% después de alcanzar un récord histórico. Por su parte, el S&P 500 y el Nasdaq Composite registran caídas del 0,6% y 1,4%, respectivamente. La volatilidad persiste en el mercado tecnológico luego de los enormes beneficios que Samsung reportó en el segundo trimestre, impulsados por la creciente demanda de inteligencia artificial. No obstante, las preocupaciones sobre sus planes de inversión en este ámbito y la demanda futura han generado inquietud entre los inversores, intensificando la presión vendedora en el sector.


