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Economia

Infraestructura bancaria en México: contracción de sucursales y cajeros en medio de la digitalización

La red física de la banca múltiple se reduce 2.5% en cajeros y 4.1% en sucursales en un año, mientras la banca digital gana terreno

Transformación significativa caracteriza el panorama de la infraestructura bancaria en México, donde la expansión de aplicaciones móviles y servicios en línea convive con la persistente demanda de canales físicos, especialmente en segmentos de población que aún dependen del efectivo o residen en zonas donde los servicios digitales no han penetrado

Redaccion E30·10/7/2026
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Infraestructura bancaria en México: contracción de sucursales y cajeros en medio de la digitalización

Transformación significativa caracteriza el panorama de la infraestructura bancaria en México, donde la expansión de aplicaciones móviles y servicios en línea convive con la persistente demanda de canales físicos, especialmente en segmentos de población que aún dependen del efectivo o residen en zonas donde los servicios digitales no han penetrado completamente.

Datos de la banca múltiple revelan una contracción sostenida de la red física. Entre abril de 2025 y abril de 2026, el sistema perdió 1,639 cajeros automáticos (caída de 2.5%), pasando de 65,495 a 63,856 unidades. Las sucursales experimentaron una reducción más pronunciada: 482 establecimientos menos, equivalente a una disminución de 4.1%, bajando de 11,815 a 11,333 puntos de atención. Esta tendencia se consolidó a lo largo del período: en diciembre de 2025 ya se registraban 65,416 cajeros y 11,468 sucursales, anticipando la contracción que se aceleraría en los meses siguientes.

Concentración de infraestructura marca la distribución actual de cajeros automáticos. BBVA mantiene el liderazgo con 13,421 cajeros en abril de 2026, aunque redujo su red respecto a los 14,553 que operaba un año antes. Banorte ocupa la segunda posición con 12,296 cajeros, seguido de Santander (11,020), Banamex (9,057), HSBC (5,054) y Banco Azteca (2,680). Esta jerarquía refleja estrategias diferenciadas de inversión en canales físicos frente a la presión de costos operativos.

Implicaciones estratégicas de esta contracción trascienden la métrica operativa. Para los tomadores de decisiones en el sector financiero, la disminución de infraestructura física señala un reposicionamiento hacia modelos híbridos donde la experiencia digital y la atención presencial coexisten de manera selectiva. Instituciones que logren optimizar la ubicación de sucursales y cajeros—concentrándose en zonas de mayor demanda—mientras aceleran la adopción digital, estarán mejor posicionadas para mantener competitividad. La capacidad de adaptación a este entorno de transición será determinante para retener clientes en segmentos donde la presencia física sigue siendo relevante, particularmente en ciudades medianas y áreas rurales donde la infraestructura digital aún presenta brechas significativas.

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