NEO
Economia

Modelos de economía circular: por qué el reciclaje de plásticos avanza más que otros materiales

México logra tasas de recuperación superiores al 70% en un material específico, pero enfrenta desafíos para replicar el modelo en otros sectores industriales

Distintos actores de la industria manufacturera y ambiental coinciden en que México ha desarrollado un modelo de economía circular particularmente efectivo en un segmento específico del reciclaje de plásticos, alcanzando tasas de recuperación entre 50 y 70 por ciento, cifras que superan a otros países de América Latina. Este desempeño

Redaccion E30·25/7/2026
Compartir:LinkedInXWhatsAppFacebook
Modelos de economía circular: por qué el reciclaje de plásticos avanza más que otros materiales

Distintos actores de la industria manufacturera y ambiental coinciden en que México ha desarrollado un modelo de economía circular particularmente efectivo en un segmento específico del reciclaje de plásticos, alcanzando tasas de recuperación entre 50 y 70 por ciento, cifras que superan a otros países de América Latina. Este desempeño contrasta significativamente con otros tipos de plásticos, que apenas logran recuperación del 14 por ciento, lo que plantea interrogantes sobre qué elementos hacen escalable o replicable un modelo de circularidad en diferentes industrias.

La brecha entre el desempeño de distintos materiales plásticos revela que el éxito no depende únicamente de tecnología de reciclaje, sino de factores estructurales más complejos. Directivos de empresas recicladoras señalan que la infraestructura existente, los acuerdos entre actores de la cadena de valor y la inversión en innovación tecnológica han sido determinantes. Se reporta que la industria ha invertido 280 millones de dólares en innovación tecnológica y ecodiseño, reconociendo que "no hay reciclaje sin un diseño adecuado". Este enfoque integral —que integra diseño del producto, logística de acopio y remanufactura— ha permitido alcanzar ciclos cerrados donde el material reciclado se reintegra al mismo proceso productivo, algo menos frecuente en otros sectores.

Sin embargo, la escalabilidad del modelo enfrenta obstáculos económicos y regulatorios. Las resinas plásticas recicladas tienen costos significativamente superiores a las resinas vírgenes, lo que requiere que las empresas asuman márgenes menores o que los consumidores acepten precios más altos. Directivos de empresas embotelladoras han señalado la necesidad de incentivos fiscales por parte del gobierno para acelerar la adopción de materiales reciclados. Además, las metas corporativas globales —que apuntan a incorporar entre 40 y 45 por ciento de resina reciclada en portafolios de productos para 2035— sugieren que incluso en sectores avanzados, la transición hacia economía circular es gradual y enfrenta limitaciones técnicas y de mercado.

Para que otros sectores industriales repliquen este modelo, será necesario replicar tres elementos clave: primero, acuerdos colaborativos entre fabricantes, recicladores y distribuidores; segundo, inversión sostenida en rediseño de productos y procesos; tercero, políticas públicas que corrijan la brecha de costos entre materiales reciclados y vírgenes. El caso mexicano sugiere que la economía circular no es un atributo tecnológico aislado, sino un sistema que requiere alineación de incentivos entre múltiples actores durante períodos extendidos.

Sigue leyendo