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Jubilación en Argentina: edades, requisitos y cálculo de haberes según género

Cómo funciona el sistema previsional argentino y qué variables determinan el monto final de la pensión

Jubilarse en Argentina requiere cumplir simultáneamente dos condiciones: alcanzar una edad mínima y acumular años de aportes al sistema previsional. La legislación vigente establece 60 años para mujeres y 65 para hombres, con un mínimo de 30 años de servicios aportados. Estos requisitos se aplican al régimen de jubilación ordinaria,

Redaccion E30·31/7/2026
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Jubilación en Argentina: edades, requisitos y cálculo de haberes según género

Jubilarse en Argentina requiere cumplir simultáneamente dos condiciones: alcanzar una edad mínima y acumular años de aportes al sistema previsional. La legislación vigente establece 60 años para mujeres y 65 para hombres, con un mínimo de 30 años de servicios aportados. Estos requisitos se aplican al régimen de jubilación ordinaria, aunque existen variaciones significativas según la actividad laboral y circunstancias personales del trabajador.

Para iniciar el trámite de jubilación ordinaria ante ANSES, el solicitante debe presentar documentación esencial: Documento Nacional de Identidad (DNI), formulario de "Solicitud de prestaciones previsionales" y comprobantes que validen los períodos trabajados. El sistema reconoce aportes tanto de empleados en relación de dependencia como de trabajadores independientes, y contempla particularidades para regímenes diferenciales, mujeres con hijos y situaciones de aportes incompletos. En el caso de empleados dependientes, ANSES exige que el empleador haya cumplido con retenciones y contribuciones patronales. Para autónomos y monotributistas, el pago efectivo de obligaciones es fundamental, ya que la falta de registro en el Sistema de Información para Contribuyentes Autónomos y Monotributistas (SICAM) impide el cómputo de esos períodos.

Haber jubilatorio se compone de tres sub-prestaciones: la prestación básica universal (PBU), la prestación compensatoria (PC) y la prestación adicional por permanencia (PAP). La PBU es un monto fijo que incrementa 1% por cada año de aportes que exceda los 30 requeridos, hasta un máximo de 45 años. Un trabajador con 40 años de aportes accedería a una PBU 10% superior a la base establecida. La PC se otorga por años de aportes previos al 30 de junio de 1994, calculada como 1,5% del promedio de remuneraciones por cada año aportado en ese período. La PAP se aplica a aportes posteriores a julio de 1994 con la misma fórmula. El promedio de las últimas 120 remuneraciones brutas (10 años) resulta crítico para el cálculo final, por lo que especialistas recomiendan no reducir la carga laboral ni optar por categorías de bajo ingreso en los últimos años de carrera.

Regímenes diferenciales como construcción, docencia, taxismo o trabajadores de la salud en zonas insalubres ofrecen requisitos más flexibles. Algunos permiten acceder a jubilación con 55 o 57 años y 25 años de aportes, siempre que cuenten con certificación de servicios y código de actividad correspondiente. Las mujeres pueden optar estratégicamente por mantenerse en el mercado laboral hasta los 65 años, incluso cumpliendo la edad mínima de jubilación a los 60. Esta "opción de permanencia" permite reemplazar salarios antiguos por remuneraciones actualizadas, incrementando el promedio salarial final. Cabe destacar que empleadores solo pueden instar al trabajador a iniciar trámites jubilatorios una vez que cumpla 70 años y reúna requisitos de aportes. A partir de 2026, se prevé una actualización de remuneraciones históricas que incorporará un índice combinado, lo que impactará significativamente en los cálculos de haberes jubilatorios.

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