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Economia

Volatilidad cambiaria en Uruguay: señales de presión sobre la moneda local

Mercado de cambios registra inestabilidad superior a referencias históricas mientras analistas proyectan depreciación gradual del peso

Mercados de cambios en Uruguay muestran volatilidad elevada, con el tipo de cambio dólar-peso ubicándose en niveles que superan los indicadores de referencia históricos. La volatilidad actual del 15,5% excede la mediana de referencia del 14,83%, señalando un período de mayor incertidumbre en las transacciones cambiarias. Este comportamiento refleja presiones

Redaccion E30·12/8/2026
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Volatilidad cambiaria en Uruguay: señales de presión sobre la moneda local

Mercados de cambios en Uruguay muestran volatilidad elevada, con el tipo de cambio dólar-peso ubicándose en niveles que superan los indicadores de referencia históricos. La volatilidad actual del 15,5% excede la mediana de referencia del 14,83%, señalando un período de mayor incertidumbre en las transacciones cambiarias. Este comportamiento refleja presiones macroeconómicas más amplias que afectan la estabilidad de la moneda local.

Desde una perspectiva de mediano plazo, analistas proyectan una depreciación gradual pero sostenida del peso uruguayo frente al dólar. Las estimaciones sugieren que el tipo de cambio podría alcanzar los 40,19 pesos por dólar a finales de 2026, con una trayectoria que continuaría hacia 41,46 pesos en diciembre de 2027. Estas proyecciones se alinean con un contexto de crecimiento económico moderado: el PBI de Uruguay se estima en 1,87% para 2026, por debajo de las expectativas previas de 2,47%, reflejando un ajuste a la baja en las perspectivas de dinamismo económico.

Inflación y política monetaria constituyen variables críticas en este escenario. Se proyecta que el índice de precios al consumo alcance 4,40% en 2026, acercándose progresivamente al objetivo del Banco Central de Uruguay fijado en 4,5%. Este nivel de inflación, combinado con el crecimiento moderado, sugiere un entorno de menor presión inflacionaria pero también de expansión económica contenida. La estructura económica de Uruguay, caracterizada por un alto ingreso per cápita relativo en América Latina y bajos niveles de desigualdad, contrasta con desafíos de competitividad y crecimiento de largo plazo que podrían estar influyendo en la percepción de riesgo de los mercados cambiarios.

Históricamente, Uruguay ha experimentado ciclos significativos en sus mercados de cambios. Tras la crisis financiera de 2002 y la posterior maxidevaluación, el país adoptó un régimen de flotación independiente que persiste actualmente, permitiendo que el tipo de cambio se ajuste según presiones de oferta y demanda. La volatilidad actual debe interpretarse en este contexto de flexibilidad cambiaria, donde las fluctuaciones reflejan dinámicas económicas globales y locales sin los mecanismos de control directo que caracterizaban sistemas anteriores.

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