Los mercados de renta variable en economías emergentes mostraron recuperación en septiembre mientras que los principales índices globales enfrentaban presiones simultáneas por múltiples factores macroeconómicos. En Nueva York, los principales índices registraron descensos entre 0.1% y 1%, impulsados por aumentos en los rendimientos de bonos soberanos a largo plazo y especulaciones sobre decisiones de política monetaria de bancos centrales desarrollados. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años alcanzaron 4.796% anual, el nivel más alto desde enero de 2025.

Las tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz entre Estados Unidos e Irán impulsaron los precios del crudo a máximos de cinco semanas, con el barril Brent del Mar del Norte ganando 5.4% y alcanzando 95.38 USD. Este movimiento refleja un patrón recurrente donde eventos geopolíticos generan presión inflacionaria que complica el panorama de política monetaria global. Según análisis de especialistas en estrategia de inversión, el apetito por riesgo se vio afectado por esta escalada, aunque los activos de economías emergentes lograron mantenerse relativamente resilientes gracias a rebotes técnicos en títulos públicos denominados en dólares.

En los mercados locales, las empresas del sector energético lideraron avances tanto en operaciones de contado como en valores negociados en plazas internacionales. Especialistas en gestión de portafolios señalan que el mensaje de política monetaria comunicado desde Jackson Hole resultó más agresivo de lo anticipado por los mercados. Con una inflación que aún no converge rápidamente hacia los objetivos del 2% y economías que mantienen un consumo saludable con mercados laborales estables, las condiciones financieras actuales difícilmente pueden considerarse restrictivas para el crecimiento. Esta combinación de factores elevó la probabilidad de incrementos en tasas de interés de 25 puntos básicos en decisiones próximas, pasando de 35% previo a Jackson Hole a aproximadamente 70%.

Los indicadores de riesgo soberano para economías emergentes mostraron mejora, con los diferenciales de tasas disminuyendo 13 unidades básicas y ubicándose en 501 puntos, el mínimo registrado desde mediados de agosto. Las operaciones en mercados de contado mantuvieron volúmenes elevados, con ofertas que alcanzaron 670.5 millones de USD en las jornadas iniciales del mes. Los bonos soberanos denominados en dólares incrementaron su valor en promedio 0.4%, sugiriendo que los inversores institucionales mantienen posiciones en deuda emergente a pesar del contexto de volatilidad global. Este comportamiento refleja una búsqueda selectiva de valor en activos de economías con fundamentos macroeconómicos en proceso de estabilización, contrastando con la aversión generalizada al riesgo que caracterizó períodos anteriores.