Señales de recuperación emergen en el sector logístico norteamericano: las tarifas de carga terrestre registraron un incremento del 11.3% interanual en agosto, mientras que los envíos de carga crecieron un 2.1% en el mismo periodo, representando el primer aumento positivo tras 42 meses consecutivos de caídas. Este doble movimiento —tarifas al alza y volúmenes en recuperación— configura un punto de inflexión relevante para operadores logísticos, embarcadores y directivos de cadena de suministro en México y la región.
Desde Entorno, el análisis de estos indicadores apunta a una reconfiguración estructural del mercado de contratos de carga completa. El índice de carga completa —que excluye costos de combustible y cargos adicionales— acumuló su vigésimo aumento consecutivo interanual, el más significativo desde junio de 2022, con un ascenso de 70 puntos base respecto a julio. De manera secuencial, los envíos de agosto fueron un 5.6% más altos, con un ajuste estacional del 5%, lo que refuerza la hipótesis de que el ciclo bajista del sector podría estar llegando a su fin. En paralelo, el índice de gastos totales de flete —incluyendo combustible— creció un 18.7% interanual, impulsado en parte por el alza del 46% en el precio del diésel respecto al año anterior.
Para los estrategas corporativos con operaciones en Norteamérica, el escenario proyectado es de crecimiento modesto pero sostenido. Si los patrones estacionales de envío se mantienen, se estima que el índice podría crecer aproximadamente un 1% interanual en septiembre. Factores como el posible reabastecimiento de inventarios ante el incremento de volúmenes oceánicos, junto con un crecimiento económico que se mantiene positivo pese a un mercado laboral más débil, sostienen una perspectiva cautelosamente optimista. La conversión parcial de transporte carretero a ferroviario —acelerada por el encarecimiento del combustible— seguirá siendo una variable a monitorear en los modelos de costo logístico para los próximos trimestres.