Colombia atraviesa una de las coyunturas más delicadas de su historia energética reciente. Las importaciones de gas natural ya cubren el 34% del suministro nacional, una cifra que refleja el deterioro acelerado de la capacidad de autoabastecimiento del país. Según análisis sectoriales recientes, las reservas probadas cayeron un 46% entre 2021 y 2025, mientras que la producción disminuyó un 31% en el mismo periodo. El sistema, según voces del sector, opera al límite de su capacidad de respuesta ante eventos críticos como sequías o fallos de infraestructura. Detrás de esta vulnerabilidad hay una causa estructural: la ausencia de rondas exploratorias durante los últimos cuatro años. Especialistas del sector califican esta omisión como una falla grave de política pública, comparable a lo que en términos médicos sería una malapraxis. Sin nuevas búsquedas activas de recursos, el país agota sus reservas sin reponerlas. El proyecto Sirius, considerado uno de los hallazgos gasíferos más relevantes en la historia colombiana, no aportará producción antes de 2030 o 2031, debido a retrasos en licencias e infraestructura pendiente. Esto ilustra con claridad el horizonte temporal que enfrentan quienes buscan soluciones de mediano plazo. Mientras tanto, los efectos ya son visibles en la economía real. Entre enero y agosto de 2026, la demanda industrial de gas cayó un 23%, y la demanda no térmica retrocedió un 7%. Empresas de distintos sectores evalúan sustituir gas natural por combustibles alternativos, con consecuencias directas sobre costos operativos, competitividad y huella de carbono. El impacto social también es significativo: aproximadamente el 85% de los usuarios residenciales pertenecen a estratos bajos, lo que convierte cualquier alza en los costos de abastecimiento en una presión directa sobre millones de hogares. Frente a este escenario, los analistas del sector proponen una estrategia dual: asegurar el suministro importado en el corto plazo mientras se reactiva la exploración nacional como condición indispensable para recuperar la autosuficiencia energética.
Nacionales
Crisis de gas natural en Colombia: dependencia de importaciones y riesgo de desabasto estructural
Colombia atraviesa una de las coyunturas más delicadas de su historia energética reciente. Las importaciones de gas natural ya cubren el 34% del suministro nacional, una cifra que refleja el deterioro acelerado de la capacidad de autoabastecimiento del país. Según análisis sectoriales recientes, las reservas probadas cayeron un 46% entre…
Redaccion E30·15/9/2026