Vivir cerca del trabajo y de avenidas principales vale más que los metros cuadrados: esa es la conclusión central que emerge del comportamiento actual de los compradores de vivienda en Lima, donde la ubicación y la conectividad concentran el 34.5% de los factores de decisión, superando incluso al precio y las facilidades de pago, que acumulan el 28.2% de las preferencias. El dato no es menor en un mercado históricamente dominado por el costo por metro cuadrado como variable principal.
Un análisis del segmento residencial en Lima Centro registró un crecimiento del 33.68% en el interés mensual por proyectos en esa zona, señal de que la densificación urbana y la demanda por centralidad están reconfigurando el perfil del comprador. El 68.7% de los perfiles consultados indicó que preferiría una mejor ubicación aunque eso implique adquirir un inmueble más pequeño. Dentro de los atributos de conectividad, la cercanía al lugar de trabajo lidera con 82.3% de valoración, seguida por el acceso a avenidas principales con 74.1%. Distribución de espacios, áreas comunes y metraje quedan en un segundo plano, con 15.8%, 12.4% y 9.1%, respectivamente.
Este reordenamiento de prioridades tiene implicaciones directas para desarrolladores, inversionistas y estrategas del sector inmobiliario. Las áreas comunes emergen como un factor de compensación clave: el 72.4% de los encuestados aceptaría un departamento más pequeño si el edificio ofrece instalaciones de calidad. Las zonas de parrillas (84.2%), gimnasios equipados (76.5%) y espacios de coworking (68.4%) encabezan las amenidades más valoradas. Más relevante aún es la función que los compradores asignan a estos espacios: 45.3% los usaría para socializar, 30.1% para actividades de salud y bienestar, y 24.6% para teletrabajo. El espacio privado se contrae; el espacio compartido se convierte en extensión funcional del hogar. Para los estrategas del sector, el modelo de valor ya no se construye solo en metros cuadrados, sino en la ecuación entre localización, infraestructura compartida y calidad de desplazamiento cotidiano.