Desinformación ante una defunción impulsa la necesidad de mayor cultura de previsión
Por Redacción EMPRESAS2030
Nadie está preparado para despedirse de un ser querido, pero contar con información básica puede convertir las primeras horas, marcadas por la incertidumbre, en un proceso más sereno, con decisiones tomadas con claridad y sin prisas innecesarias. Así lo revela un sondeo de Santa Gloria Velatorios: 6 de cada 10 personas desconoce qué hacer cuando fallece un familiar.
El hallazgo confirma que la pérdida suele llegar sin aviso. "En la mayoría de las ocasiones es inesperada y llena de estrés, lo que provoca un shock que dificulta el proceso", explica Manuel Ramírez, director general de Santa Gloria Velatorios, empresa que recibe llamadas de familias las 24 horas, los 365 días del año, para guiarlas paso a paso.
La buena noticia es que informarse es sencillo. Lo primero es saber que el procedimiento depende de las circunstancias. Cuando la muerte ocurre por causas naturales o enfermedad, ya sea en un hospital o en casa, es el médico quien debe extender el certificado médico de defunción, documento indispensable para contactar a la funeraria e iniciar el sepelio, además de gestionar los trámites ante las autoridades sanitarias.
En cambio, si el fallecimiento se relaciona con un accidente, un hecho violento o ocurre en la vía pública, se trata de un caso médico legal y es necesaria la intervención del Ministerio Público antes de cualquier otro paso.
Uno de los datos más reveladores del sondeo es que, entre quienes dijeron saber cómo actuar ante una muerte natural, 3 de cada 10 llamarían a la policía o a una ambulancia. Sin embargo, estas instancias solo pueden constatar el fallecimiento y no pueden apoyar a la familia con el resto del proceso, por lo que acudir a ellas primero puede retrasar la atención.
Solo una persona mencionó que contactaría directamente a una funeraria, y lo haría porque ya cuenta con un plan de previsión. Es el camino correcto: la funeraria es la única autorizada para trasladar el cuerpo e iniciar los trámites necesarios para el sepelio.
La previsión, además, es un acto de cariño hacia quienes se quedan. "Recibir orientación de expertos en momentos difíciles nos ayuda a tomar mejores decisiones. Aún mejor, si consideramos la previsión funeraria, se traduce en tranquilidad para afrontar esos momentos", comenta Manuel Ramírez, director general de Santa Gloria Velatorios. Los planes a futuro facilitan el proceso y protegen a las familias de un golpe económico, al no tener que cubrir de manera inmediata el costo del servicio.
En resumen, la ruta ante una muerte natural es sencilla: obtener el certificado médico de defunción, llamar a la funeraria y dejar que ésta se encargue del traslado y de los trámites. Tenerlo claro de antemano evita llamadas equivocadas, esperas innecesarias y decisiones tomadas en medio del desconcierto.
Por eso, hablar del tema en familia, sin miedo ni tabúes, es un primer paso valioso. Saber a quién llamar, qué documento se necesita y quién puede encargarse de los trámites permite que, cuando llegue el momento, las personas se concentren en lo más importante: acompañarse, cuidarse entre sí y despedir con dignidad a quien se fue.


