Agroexportación peruana de frutas y hortalizas: crecimiento sostenido hacia nuevos mercados

Exportaciones peruanas de frutas y hortalizas registran un crecimiento del 14.9% en los primeros siete meses del año, alcanzando USD 3,929 millones y representando el 62.3% del total de agroexportaciones no tradicionales del país. Este desempeño consolida a Perú como uno de los actores más dinámicos del comercio agrícola global, con presencia en más de 130 mercados internacionales y una proyección de cierre anual que podría superar los USD 15,000 millones en exportaciones agrarias totales.

Cuatro productos concentran el liderazgo exportador: paltas, uvas frescas, arándanos frescos y mangos frescos. No es un fenómeno coyuntural. Al cierre del año anterior, las exportaciones de frutas y hortalizas ya habían superado los USD 8,104 millones, evidenciando una trayectoria estructural de largo plazo. Perú ocupa actualmente el primer lugar mundial en exportación de uvas y arándanos, y el segundo en paltas, posicionamiento que responde a inversiones sostenidas en infraestructura de riego, certificaciones fitosanitarias y apertura de mercados. Estados Unidos encabeza la lista de destinos, seguido por Holanda, España, Chile, México, Reino Unido, Colombia, Ecuador, China y Canadá; estos diez mercados concentran el 78.5% del valor FOB exportado en el periodo analizado.

Desde una perspectiva estratégica, el crecimiento del sector agrícola peruano ofrece señales relevantes para inversores y operadores de cadenas de suministro global. El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), a través del Senasa, está acelerando la suscripción de nuevos protocolos fitosanitarios con distintos países, lo que ampliará el acceso a mercados con alta demanda de productos frescos y diferenciados. Este vector de política pública, combinado con la resiliencia del sector frente a fenómenos climáticos como El Niño, sugiere que el modelo agroexportador peruano tiene margen de expansión tanto en volumen como en diversificación geográfica. Para las empresas que operan en logística, retail de alimentos o financiamiento agrícola, el corredor peruano representa una oportunidad de posicionamiento en una cadena de valor con fundamentos sólidos y demanda creciente en el hemisferio norte.