Economía cubana bajo presión: contracción del PIB y perspectivas para el mercado cambiario

Señales de estabilidad relativa en el mercado cambiario cubano contrastan con un panorama macroeconómico que acumula presiones estructurales difíciles de revertir en el corto plazo. El dólar estadounidense se cotiza en torno a los 24 pesos cubanos en el mercado oficial, con una volatilidad del 1.22%, notablemente inferior al índice de referencia del 2.89%. Sin embargo, esta aparente calma cambiaria no refleja la profundidad de los desequilibrios que enfrenta la economía de la isla.

Cuba proyecta un crecimiento del 1% para 2026, la misma cifra estimada para el año anterior, que no pudo alcanzarse ante una contracción del Producto Interno Bruto. Entre 2020 y 2024, la economía cubana acumuló una caída del 11%, y en 2024 el PIB retrocedió un 1.1%, completando así dos años consecutivos de contracción. El déficit fiscal proyectado para 2026 asciende a 74,500 millones de pesos cubanos, equivalentes a aproximadamente 3,100 millones de dólares al tipo de cambio oficial para empresas. Las autoridades reconocen la persistencia de problemas estructurales: escasez de productos básicos, cortes de energía, inflación elevada, creciente dolarización informal y una migración que erosiona la base productiva del país. En materia inflacionaria, se prevé un aumento del 10% en precios del mercado formal para 2026, lo que representaría una reducción de cinco puntos porcentuales respecto al 14.07% registrado al cierre del ciclo anterior.

Desde la perspectiva de estrategas e inversores con interés en mercados latinoamericanos, el caso cubano ilustra los límites de los modelos de economía centralizada ante choques externos sostenidos. El gobierno apuesta por el turismo y los servicios médicos de exportación como principales generadores de divisas, al tiempo que promete condiciones más favorables para la inversión extranjera. No obstante, la dualidad monetaria que marcó décadas de política económica —con el peso cubano convertible fuera de circulación desde enero de 2021 tras el llamado 'Día Cero'— dejó una herencia de distorsiones cambiarias que aún presionan el mercado informal, donde el dólar históricamente ha llegado a cotizarse muy por encima del tipo oficial. Para cualquier actor con exposición regional, monitorear la evolución del tipo de cambio cubano y sus fundamentos macroeconómicos resulta relevante como indicador de estabilidad en el Caribe.