Conglomerados de telecomunicaciones revierten pérdidas con eficiencia operativa
Revertir pérdidas sin crecer en ingresos es una señal que merece atención estratégica. Grupo Televisa reportó una utilidad neta de 1,417 millones de pesos (76.2 millones de dólares) en los primeros nueve meses de 2026, frente a pérdidas de 1,138 millones de pesos en el mismo periodo del año anterior, a pesar de una caída del 3.3% en sus ingresos totales. Este resultado ilustra una tendencia que varios analistas de McKinsey y Gartner han identificado como característica de la madurez en el sector telco: la rentabilidad ya no depende del crecimiento de la línea superior, sino de la disciplina en costos y la optimización de la estructura financiera.
Detrás de la mejora destacan tres factores concretos: reducción en la carga fiscal sobre ganancias, menores gastos financieros y un incremento en el resultado operativo del segmento principal. El margen operativo del segmento de telecomunicaciones residencial y empresarial se amplió del 38.8% al 42.6% en el tercer trimestre, un avance significativo en un entorno donde los ingresos trimestrales cayeron 3.8% interanual. Sin embargo, la utilidad de operación consolidada descendió 26.7%, afectada por gastos extraordinarios que incluyeron un deterioro contable no recurrente de equipos técnicos, lo que evidencia la tensión entre eficiencia operativa y la necesidad de actualizar infraestructura en un sector con ciclos de inversión intensivos.
Dos vectores estructurales marcan la agenda de mediano plazo para los grandes operadores de telecomunicaciones en México. Por un lado, la televisión satelital continúa su declive acelerado: la pérdida de más de 250,000 unidades generadoras de ingresos en un solo trimestre —impulsada en gran parte por la desconexión de servicios de video— confirma que el modelo de distribución lineal enfrenta una presión irreversible frente al streaming. Por otro lado, el segmento empresarial creció 6.8%, señal de que los servicios B2B y los proyectos de infraestructura digital representan la principal palanca de crecimiento para los próximos años. Con 5.7 millones de suscriptores de banda ancha y una deuda financiera que se redujo de 85,994 a 81,155 millones de pesos en nueve meses, el perfil de riesgo del sector mejora, aunque la adquisición anunciada del negocio de AT&T en México por 2,000 millones de dólares —en consorcio con Fintech Holdings— introduce una nueva variable que los estrategas e inversores deberán monitorear de cara al cierre regulatorio esperado en el primer trimestre de 2027.

