Pagos digitales en pymes colombianas: alta adopción, baja resiliencia ante ciberataques

Adoptar pagos digitales se ha convertido en norma para las pequeñas y medianas empresas colombianas: el 98% ya acepta transacciones sin efectivo, según un estudio aplicado a 2,400 propietarios y directivos de pymes en 12 mercados de América Latina y el Caribe durante el segundo trimestre de 2026, con una muestra de 200 empresas en Colombia. Sin embargo, la velocidad de esa adopción contrasta con una preparación institucional insuficiente frente a las amenazas que acompañan al entorno digital.

El 62% de las pymes colombianas encuestadas identifica el temor al fraude y a los ciberataques como una barrera activa para expandir sus operaciones digitales, una proporción que supera en once puntos porcentuales el promedio regional del 51%. Esa percepción de riesgo tiene consecuencias concretas: el 50.5% de las empresas admitió haber retrasado o evitado la incorporación de nuevos métodos de pago digital durante el último año por razones vinculadas a la ciberseguridad. Más revelador aún es el déficit de preparación: solo el 34% de las pymes cuenta con un plan formal y documentado para responder a incidentes de seguridad informática, lo que deja a la mayoría sin protocolos claros para contener brechas, proteger información sensible o retomar operaciones tras un ataque.

Para los estrategas corporativos y consultores de transformación digital, estos datos señalan una oportunidad de reencuadre: la ciberseguridad no es únicamente un costo operativo o una medida defensiva, sino un habilitador de crecimiento. El 47.5% de las pymes participantes en el estudio estima que una protección más robusta contra el fraude podría traducirse en un crecimiento adicional superior al 25%. Este hallazgo es consistente con análisis del Foro Económico Mundial, que desde 2023 ubica la inseguridad cibernética entre los cinco principales riesgos globales para las economías emergentes. En ese contexto, las organizaciones que logren cerrar la brecha entre adopción digital y madurez en ciberseguridad estarán mejor posicionadas para capturar mercado, generar confianza con sus clientes y acceder a ecosistemas financieros más sofisticados en los próximos años.