PAPANTLA, Ver.— Productores de vainilla en este municipio han solicitado un plazo hasta diciembre para cumplir con el pago del derecho de piso, coincide con la temporada de cosecha y venta de vainas cultivadas durante años. Sin embargo, esta petición no fue atendida y, poco después, se encontraron con sus plantaciones incendiadas.
En la región cafetalera central, los productores también han demandado medidas de protección ante extorsiones y robos que se intensifican durante la cosecha, un problema reconocido por autoridades federales del sector agropecuario.
El cobro de piso representa una amenaza significativa para los productos emblemáticos del campo veracruzano. Aunque autoridades estatales están dispuestas a apoyar a los cafetaleros, la situación de la vainilla les ha tomado por sorpresa.
“Este mes no venderemos nada. Pedimos disculpas a todos: llegaron quienes ya saben quién a exigirnos el derecho de piso, pero no logramos reunir la cuota y nos castigaron”, compartieron los productores, mostrando imágenes de sus cultivos devastados tras tres años de esfuerzo.
Impacto en la producción de vainilla
En la región del Totonacapan, pocos son los productores de vainilla debido a la necesidad de ingresos constantes y una producción a largo plazo. No obstante, los beneficios son considerables si logran obtener una buena cosecha. “Tenemos maíz, frijol, canela, pimienta… pero el cultivo de la vainilla es el que deja más, y por eso hay quienes le apuestan”, señalaron.
Desde hace cinco años, grupos delictivos han despojado de tranquilidad a los agricultores. La región norte de Veracruz es la principal productora de vainilla en México, representando más del 75% de la producción nacional. Delincuentes comenzaron acosando a cultivadores de maíz, quienes vendían la hoja de maíz a Estados Unidos para la elaboración de papel, lo que generó discordias debido a altos precios.
Las amenazas de extorsión se han intensificado; se exige un pago mensual por cada producción de vainilla, conscientes de las conexiones que algunos agricultores tienen fuera de la región. Esto ha llevado a muchos a entregar dinero en busca de tranquilidad, aunque la presión ha aumentado en los últimos meses.
“No teníamos ingresos, esperábamos la ganancia de esta cosecha hasta diciembre”, recordaron. Hace tres semanas, encontraron cultivos carbonizados y advertencias escritas, recordatorios de que no habían cumplido con el pago.
Aunque los productores han presentado denuncias, advierten que no esperan mucho de las autoridades.
Problemas en la producción de café
En la región central y montañosa, donde se concentra la producción de café, autoridades estatales han reconocido que cafetaleros han solicitado seguridad en sus fincas y puntos de compra debido a la constante delincuencia.
Evaristo Ovando Ramírez, representante de la Secretaría de Agricultura en Veracruz, ha afirmado que en los últimos años, los productores han demandado medidas de seguridad para evitar ser víctimas de la criminalidad. En la región de Tuzamapan, el limón ha sido el objetivo principal, pero también se han registrado situaciones de violencia relacionadas con el café.
Los compradores son amenazados para que paguen y evitar ser víctimas de delitos. Esta situación ha llevado a muchos propietarios de negocios de café en Coatepec, Teocelo y Cosautlán a cerrar sus puertas e incluso abandonar sus lugares de origen.



