La agencia de calificación Moody’s ha confirmado el rating a largo plazo de Enagás en ‘Baa1’ con perspectiva estable, tras evaluar el nuevo marco regulatorio aprobado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para el ciclo 2027-2032. Esta decisión fortalece la base de la calificación sin implicar su aumento.

Para Enagás, que financia infraestructura a largo plazo mediante deuda a diez años, la diferencia entre ‘Baa1’ y ‘Baa2’ es considerable, impactando en los puntos básicos en cada emisión. La compañía realiza colocaciones de bonos de manera regular y su costo de financiamiento se equipara con el bono español y otras utilities europeas. Mantener el rating evita la posibilidad de una prima adicional en futuras emisiones.

Análisis de Moody’s

Un aspecto crucial en el análisis de Moody’s es la modificación en los requisitos financieros; anteriormente, la agencia requería un ratio de caja sobre deuda neta del 20% para conservar la calificación, pero ahora este umbral se reduce al 18%. Esto significa que Enagás puede operar con un apalancamiento mayor sin sanciones, ya que Moody’s considera que sus flujos regulados son más predecibles.

La previsibilidad de estos flujos se debe a la retribución que la CNMC publicó en septiembre, determinando los ingresos de Enagás por el uso de su red de gasoductos y plantas de regasificación durante seis años. Para Moody’s, tener ingresos regulados en un horizonte de seis años es un factor esencial.

La agencia interpreta que las nuevas regulaciones brindan estabilidad y aseguran los ingresos de Enagás hasta 2032, lo que le permite ajustar sus exigencias financieras sin una revisión a la baja. Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre el desempeño efectivo de la empresa y la dependencia del calendario regulatorio.

Implicaciones de la Modificación Regulativa

El rating ‘Baa1’ no refleja el tamaño o la diversificación de Enagás, sino la certeza proporcionada por el regulador sobre los ingresos en el próximo sexenio. La reducción del ratio de caja sobre deuda neta del 20% al 18% indica cuántos ejercicios serían necesarios para liquidar el pasivo, un indicador crítico para Moody’s en utilities con fuerte componente inversor.

Este ajuste no es gratuito, es un reconocimiento de que el negocio regulado muestra menos volatilidad en sus ingresos. Sin embargo, este cambio también disminuye el margen de inversión al inicio del nuevo ciclo sin comprometer la retribución a los accionistas, lo cual implica un riesgo potencial si la empresa decide apalancarse al máximo.

Cambios en la Retribución

La retribución aprobada por la CNMC incluye tres cambios significativos: la rentabilidad financiera permitida aumenta del 5.44% al 6.46%; los costes estándar reconocidos crecen cerca de un 33% para compensar la inflación acumulada; y se añade un margen adicional del 2.5% sobre la retribución, diseñado como colchón ante desviaciones en la demanda.

Estos ajustes presentan un contexto favorable para Enagás, proporcionando mayor claridad sobre sus ingresos y posibilitando una planificación estratégica en un entorno regulatorio que continúa en evolución.