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Economia

Estudiantes mexicanos patentan bicicleta que se transforma en carrito de carga

Un equipo multidisciplinario del Estado de México obtuvo una patente del IMPI con vigencia de 20 años por un mecanismo que convierte una bicicleta convencional en plataforma de carga en minutos.

Redaccion E30·22/6/2026
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Estudiantes mexicanos patentan bicicleta que se transforma en carrito de carga

Cinco estudiantes del Tecnológico de Estudios Superiores de San Felipe del Progreso desarrollaron una bicicleta capaz de transformarse en carrito de carga mediante un sistema de plegado y acoplamiento propio, logrando con ello una patente del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) con vigencia de 20 años. El equipo, integrado por Alexis Eduardo Garcés González, Alessandro Cazares González, Viviana Polo Garduño, Luis Irisson Hernández Rosales e Itzel Sánchez González, abordó un problema concreto de movilidad urbana: transportar objetos pesados sin depender de un automóvil ni sacrificar la funcionalidad de una bicicleta convencional. El mecanismo diseñado incorpora barras telescópicas, seguros de leva y un sistema de acople rápido que modifica la posición de la rueda trasera, convirtiendo el vehículo en una plataforma de carga en cuestión de minutos. A diferencia de las bicicletas de carga especializadas —concebidas exclusivamente para el transporte de mercancías—, esta propuesta permite alternar entre movilidad personal y traslado de objetos según la necesidad del usuario. El enfoque multidisciplinario del equipo, conformado por estudiantes de Ingeniería Civil, Ingeniería en Informática e Ingeniería en Energías Renovables, fue determinante para resolver tanto la parte estructural como el diseño funcional del sistema, bajo la guía académica de los docentes Jesús Alberto García Rojas y Adán Jiménez Montoya. Esta innovación llega en un momento de creciente relevancia de la bicicleta como medio de transporte en México. Ciudades como la Ciudad de México ya cuentan con más de 500 kilómetros de infraestructura ciclista, y el uso de la bicicleta como parte de la rutina laboral y cotidiana sigue en expansión. En ese contexto, una solución de doble función resulta especialmente pertinente para pequeños comerciantes, repartidores y estudiantes que requieren capacidad de carga ocasional sin recurrir a un vehículo motorizado. Más allá del reconocimiento académico, la patente abre la puerta a una eventual comercialización o desarrollo industrial, posicionando a las instituciones de educación superior como actores relevantes en la generación de tecnología aplicada.

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