Ormuz presiona cadenas de suministro en EEUU y da ventaja a China en Asia, según informe
Ormuz genera presión en cadenas de suministro en EE.UU. y favorece a China en Asia
Las recientes disrupciones en el estrecho de Ormuz han impactado significativamente las cadenas de suministro en Estados Unidos, acentuando el encarecimiento de la energía y de materiales críticos. En este contexto, China se posiciona como la economía asiática más preparada para enfrentar la crisis. Un análisis de expertos destaca que las interrupciones en Ormuz han afectado a sectores clave, como los centros de datos y la industria de semiconductores, debido al aumento de costos en insumos esenciales.
El informe señala que China ha logrado manejar mejor el choque energético, gracias a su capacidad para almacenar reservas estratégicas y diversificar sus fuentes de suministro. Además, ha implementado políticas económicas efectivas, incluyendo controles de precios y subsidios, que le han permitido mitigar el impacto inflacionario que otras economías, especialmente en su región, están experimentando.
El estudio también indica que el impacto de la crisis ha sido desigual entre los países. China ha ajustado su demanda interna, reduciendo su dependencia del crudo del Golfo, lo que le ha permitido disminuir sus importaciones en los meses posteriores al inicio de la crisis. Sin embargo, algunos analistas advierten que los flujos energéticos hacia China no siempre son reflejados con precisión en sus estadísticas oficiales.
Se estima que alrededor del 80% del petróleo que transita por el estrecho de Ormuz tiene como destino Asia, lo que convierte a esta región en la más vulnerable ante el 'shock energético' global. Para estabilizar su suministro interno, China ha recurrido a reservas estratégicas y ha implementado controles sobre refinerías y exportaciones.
Además, el creciente peso de las energías renovables en el sistema energético chino ha contribuido a disminuir su dependencia de combustibles fósiles. Este cambio ha acelerado tendencias globales hacia tecnologías limpias, como vehículos eléctricos y energía solar, en las que China mantiene una posición dominante en las cadenas de suministro.
A pesar de su ventaja, se reconoce que la situación de China no está exenta de vulnerabilidades, ya que sigue dependiendo de insumos críticos provenientes del Golfo. En contraste, otras economías asiáticas, como India y Japón, enfrentan mayores desafíos debido al aumento de costos energéticos y tensiones en el suministro de fertilizantes y químicos, lo que ha generado presiones inflacionarias y tensiones políticas internas en algunos de estos países.


