Líderes con mentalidad sustentable: el reto que define el futuro empresarial
Las decisiones empresariales sustentables no dependen solo de tecnología o estrategia: los valores personales de quienes lideran organizaciones son el factor crítico que los programas de negocios en México aún no han colocado al centro.
Dra. Sylvia Mónica Pérez Núñez, docente en la Escuela de Administración y Negocios e Integrante del Instituto INNSIGNIA de CETYS Universidad. Sistema Nacional de Investigadores (Nivel 1).
El entorno empresarial en México y América Latina está experimentando una profunda transformación. Hoy en día, las empresas no solo son evaluadas por las ganancias que generan, sino también por la manera en que responden a problemas sociales y ambientales cada vez más urgentes. El cambio climático, la desigualdad social, la escasez de recursos naturales y las demandas de consumidores más informados han colocado a la sustentabilidad en el centro de las decisiones empresariales.
Ante este escenario, el emprendimiento sustentable ha ganado relevancia porque propone modelos de negocio capaces de generar beneficios económicos sin descuidar el bienestar de las personas ni el cuidado del medio ambiente. Sin embargo, gran parte de la discusión suele centrarse en las estrategias empresariales, la innovación o las tecnologías verdes, dejando de lado una pregunta fundamental: ¿quiénes serán las personas encargadas de liderar estas organizaciones en el futuro?
Más allá de lo técnico
Las y los estudiantes universitarios de hoy ocuparán mañana puestos de dirección y liderazgo tanto en empresas privadas como en instituciones públicas. Diversos estudios han mostrado que las decisiones relacionadas con la sustentabilidad no dependen únicamente de conocimientos técnicos o financieros; también están influenciadas por los valores personales de quienes toman decisiones. Valores como la benevolencia, que es la preocupación por el bienestar de otras personas, y el universalismo que significa el interés por la justicia social, la igualdad y el cuidado del planeta. Estos valores suelen estar asociados con una mayor disposición a promover prácticas sustentables.
A pesar de la importancia de estos temas, todavía existe poca discusión pública sobre cuáles son los valores y actitudes de las y los estudiantes de Negocios frente a los desafíos del desarrollo sustentable. Esta conversación resulta especialmente relevante porque, durante décadas, muchos programas de Negocios en México estuvieron orientados principalmente a fortalecer la competitividad, la eficiencia y el crecimiento económico.
Estos aspectos continúan siendo importantes, pero el contexto actual exige una formación más amplia. El desafío no consiste en dejar de enseñar Administración, Finanzas o Emprendimiento, sino en incorporar una reflexión crítica sobre las consecuencias sociales y ambientales de las decisiones empresariales. México necesita líderes capaces de comprender que la sustentabilidad no es una moda ni una estrategia de marketing, sino una condición necesaria para la viabilidad de las organizaciones y de la sociedad en su conjunto.
En este proceso, las universidades desempeñan un papel fundamental. Las escuelas de Negocios tienen la responsabilidad de formar estudiantes con pensamiento crítico, sensibilidad social y una visión ética del liderazgo. Esto implica incorporar los principios de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible no solo en los discursos institucionales, sino también en las clases, los proyectos de investigación, las actividades comunitarias y las experiencias de aprendizaje.
La evidencia muestra que esta transformación es posible. Un estudio reciente con estudiantes de negocios de una universidad mexicana que ha incorporado la sustentabilidad como parte de su estrategia institucional analizó, durante tres años, la evolución de los valores personales de sus estudiantes. Los resultados revelaron cambios importantes en sus prioridades, con una mayor valoración de principios como la solidaridad, la justicia social y el cuidado del medio ambiente. Estos hallazgos sugieren que la educación superior puede contribuir a formar profesionales más conscientes de sus responsabilidades sociales y ambientales.
Oportunidad histórica
Sin embargo, quienes busquen impulsar cambios en el mundo empresarial enfrentarán desafíos significativos. Muchas organizaciones continúan privilegiando los resultados financieros de corto plazo por encima del bienestar colectivo.
Además, persisten modelos de gestión tradicionales, intereses económicos consolidados y resistencias al cambio que dificultan la adopción de prácticas sustentables. En ocasiones, actuar de manera ética o promover iniciativas responsables implicará cuestionar estructuras profundamente arraigadas y tomar decisiones complejas.
A pesar de ello, las nuevas generaciones cuentan con una oportunidad histórica. Las y los estudiantes de negocios pueden convertirse en agentes de cambio capaces de construir organizaciones más humanas, innovadoras y comprometidas con el desarrollo sustentable. Para lograrlo necesitarán conocimientos técnicos, pero también valores sólidos, pensamiento crítico y la capacidad de evaluar las consecuencias sociales y ambientales de sus decisiones.
En última instancia, el futuro de la sustentabilidad empresarial dependerá no solo de las tecnologías, las políticas o los modelos de negocio que se desarrollen, sino también de las personas que los lideren. Por ello, invertir en la formación integral de las y los futuros profesionistas es una de las estrategias más importantes para construir un futuro más justo, inclusivo y sostenible.