Petróleos Mexicanos (Pemex) registró un precio de la mezcla mexicana de petróleo en 103.1 dólares por barril, cifra calculada mediante fórmulas específicas por región geográfica con base en el cierre diario de cotizaciones internacionales. Este indicador, publicado en el portal oficial de la paraestatal, refleja la posición competitiva del crudo nacional en los mercados globales y constituye una referencia clave para estrategas del sector energético e inversores con exposición a commodities.

México clasifica su producción petrolera en tres tipos según los grados API del American Petroleum Institute: el crudo pesado Maya, el ligero Istmo y el superligero Olmeca. Actualmente, el 54% de la producción nacional corresponde al Maya, el 33% al Istmo y el 12% restante al Olmeca. Cada variedad responde a una demanda diferenciada: el Maya lidera las exportaciones por su competitividad en precio y su rol como fuente de energía doméstica; el Istmo maximiza el rendimiento en gasolinas y derivados intermedios; y el Olmeca es especialmente valorado en la cadena de lubricantes y petroquímicos, segmentos de alto valor agregado.

En términos de producción, 2020 marcó un punto de inflexión relevante: la producción promedio anual alcanzó un millón 705 mil barriles diarios, superando en cuatro mil barriles la cifra del año anterior y poniendo fin a una caída sostenida de 15 años. Pemex aporta el 98.8% de la producción total nacional, mientras que los operadores privados contribuyen con el 1.2% restante. La incorporación de 146.5 mil barriles diarios provenientes de nuevos campos desarrollados desde el primer semestre de 2019 explica en parte esta recuperación. Para los estrategas corporativos e inversores de venture con posiciones en energía, el comportamiento de la mezcla mexicana seguirá siendo un termómetro crítico de la competitividad del sector frente a escenarios de transición energética y volatilidad geopolítica.