Reorganizar el tránsito en una de las arterias más concurridas de Lima está generando resultados medibles. Tras las primeras cuatro semanas de operación del tramo piloto del Carril Bus Bidireccional en la avenida Arequipa, la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) registra una reducción del 40% en el tiempo de recorrido de los buses del Corredor Azul: de 10 a 6 minutos en el segmento intervenido. Este indicador, aunque parcial, apunta hacia una reconfiguración más profunda de cómo las ciudades latinoamericanas gestionan el espacio vial en corredores de alta demanda.

Desde Entorno, medio especializado en movilidad y urbanismo, se ha dado seguimiento a esta intervención que abarca 1.5 kilómetros entre el Paseo Colón y la calle Emilio Fernández, en el Cercado de Lima. El esquema otorga prioridad al transporte público mediante un carril de operación bidireccional exclusivo para buses, al tiempo que mantiene carriles para vehículos particulares con dirección a Miraflores y propone rutas alternativas —Petit Thouars, Paseo de la República y Salaverry— para quienes se dirigen al centro. Paralelamente, cerca de 5,000 ciclistas continúan utilizando diariamente los seis kilómetros de la avenida, con orientadores y fiscalizadores desplegados en puntos estratégicos para ordenar la convivencia entre modos de transporte.

Más allá de los datos iniciales, el caso de la avenida Arequipa ilustra una tendencia que organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP) han documentado en ciudades como Bogotá, Ciudad de México y São Paulo: la redistribución del espacio vial a favor del transporte colectivo y activo genera ganancias de eficiencia sistémica que superan las fricciones de adaptación en el corto plazo. La integración del corredor con ejes transversales como Angamos, Aramburú y 28 de Julio, así como con el Metropolitano, sugiere que la intervención está diseñada como pieza de una red, no como medida aislada. La siguiente etapa de evaluación determinará si los ajustes operativos consolidan este modelo como referente para otras avenidas de Lima.