Moda circular en centros comerciales: el modelo de segunda mano conquista el retail tradicional
Expandirse hacia los grandes centros comerciales marca un punto de inflexión para la moda circular en Argentina. Un operador especializado en compra y venta de indumentaria de segunda mano acaba de inaugurar un local de 112 metros cuadrados en uno de los principales shoppings de Buenos Aires, llevando el modelo de recirculación de prendas a un entorno de alta visibilidad y tráfico masivo. La movida refleja una tendencia más amplia: el mercado de reventa de moda crece a más del 10% anual a nivel global, más del doble que la industria textil convencional, que avanza apenas un 4% por año.
Según datos del sector, el segmento de segunda mano representa actualmente cerca del 9% del mercado mundial de moda, con proyecciones que lo ubican en el 23% para 2030. Este crecimiento no es casual: responde a un cambio estructural en los patrones de consumo, impulsado por generaciones que priorizan el acceso sobre la propiedad, la trazabilidad de los productos y el impacto ambiental de sus decisiones de compra. En ese contexto, los operadores más maduros del sector han comenzado a profesionalizar sus modelos de negocio, incorporando tecnología de gestión —como sistemas ERP propios para el seguimiento individual de cada prenda— y escalando hacia formatos físicos de mayor escala. El operador analizado recircula actualmente cerca de 40,000 prendas mensuales a través de una red de 11 puntos de venta en Buenos Aires, un punto de recolección en otro shopping de la ciudad y un canal de comercio electrónico con cobertura nacional.
Desde una perspectiva de impacto medible, el modelo de negocio circular presenta credenciales verificables: desde 2017, la operación ha evitado la emisión de más de 41,800 toneladas de dióxido de carbono y el consumo de casi 11,000 millones de litros de agua. La obtención de la certificación como Empresa B en 2023 añade una capa de responsabilidad que cada vez más inversores institucionales y socios comerciales exigen como condición de entrada. Para los estrategas corporativos, el caso ilustra una hipótesis relevante: la sostenibilidad deja de ser un diferenciador de nicho cuando logra sostenerse por su propio modelo financiero, sin depender de subsidios ni inversión externa. La pregunta que se abre para el retail tradicional es cuánto tiempo puede ignorar este segmento antes de que se convierta en competencia directa dentro de sus propios espacios.
