Cancelación parcial de marca en postres revela riesgos del abandono de registros activos

Gestionar activos intangibles sin actividad comercial comprobable tiene consecuencias regulatorias concretas. Una resolución emitida en mayo de 2026 por el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) en Perú canceló parcialmente el registro de una de las marcas más reconocidas en el segmento de postres y repostería del país, limitando su protección a un único producto: las gelatinas. La decisión se produjo tras la incapacidad del titular para demostrar uso comercial efectivo en categorías como mermeladas, jaleas y otros alimentos durante los últimos tres años, umbral mínimo que exige la legislación peruana para mantener vigente un registro.

El caso ilustra un dilema frecuente en la gestión de portafolio de marcas: retirar un producto del mercado sin cancelar el registro puede parecer una estrategia para preservar opciones futuras, pero expone al titular a perder cobertura si no acredita actividad ante el regulador. La empresa afectada presentó facturas y materiales publicitarios correspondientes al periodo 2020-2023, documentación que Indecopi consideró suficiente únicamente para el segmento de gelatinas. Las demás categorías quedaron desprotegidas, abriendo la puerta a que terceros —incluido el solicitante de la cancelación, Productos Extragel y Universal S.A.C.— registren el mismo nombre en esos segmentos, fragmentando el control sobre la identidad comercial. Según estudios de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), este tipo de disputas por cancelación por falta de uso ha aumentado sostenidamente en América Latina conforme los mercados locales maduran y los competidores identifican vacíos en los registros de grandes corporaciones.

Para los estrategas corporativos, el fallo plantea una disyuntiva de alto impacto: relanzar actividad comercial bajo la marca en las categorías afectadas para intentar recuperar cobertura en una eventual apelación, o consolidar la transición hacia una nueva identidad y asumir la pérdida de protección como costo de esa decisión. Desde la perspectiva de gobierno de activos intangibles, el caso refuerza la necesidad de auditorías periódicas de uso de marca por categoría, especialmente cuando una empresa atraviesa procesos de rebranding. McKinsey ha señalado que las compañías que no alinean sus registros de propiedad intelectual con su actividad comercial real incurren en riesgos legales y competitivos que suelen materializarse entre tres y cinco años después del retiro del producto. La resolución de Indecopi puede ser apelada ante instancias superiores, lo que mantiene el caso abierto y convierte este expediente en un referente de seguimiento obligatorio para equipos legales y de estrategia de marca en la región.