¿Qué debe hacer Elon Musk con Twitter?
Por Luis Fabián Ortiz Grageda, profesor Universidad Panamericana
La gran noticia del momento es que Twitter aceptó la oferta que hizo Elon Musk para adquirir la compañía. El CEO de Tesla exclamó en su oferta que la adquisición está motivada por el “potencial de la plataforma en ser una vía que impulsa el derecho a libre expresión e incentiva a crear una verdadera democracia” en todo el mundo. Esto después de que durante 2021 Twitter fue y sigue siendo el centro de varias controversias alrededor de debates sobre censura que se acentuaron después de que eliminaran la cuenta de Donald Trump días después de que se concluyó que el atentado en el Capitolio de los Estados Unidos ocurrido en enero del año pasado fue en una parte planeado dentro de plataforma.
Desde ese momento Twitter ha estado en el foco de la atención, desde críticas a Jack Dorsey, que cuando era CEO de Twitter (hasta noviembre de 2021), solo trabajaba medio tiempo en la empresa que cofundó, hasta la clara inundación de bots y falsos usuarios que han sido pieza clave en mover hilos públicos y políticos en todo el mundo.
El dirigente y dueño de Tesla sabe en qué se está metiendo. Twitter es una empresa que comparada con otras redes sociales tiene un desempeño muy por debajo de sus pares pero tiene la misma o más presión social y controversia. Así que la pregunta es ¿Qué debería hacer Elon Musk con Twitter?
Dividiré mi respuesta en dos puntos que al final se relacionan y tienen relación uno en el otro:
- El modelo de negocio
- El impacto social
Modelo de Negocio
Twitter tiene 217 millones de usuarios diarios que navegan en busca de noticias, entretenimiento y conexión social y a pesar de que la plataforma tuvo 6 millones de nuevos usuarios registrados durante el 2021 el último trimestre del año pasado lo cerraron con una caída del 18% en ingresos. El modelo de negocio basado en anuncios es claro que ha tenido un pobre desempeño para inversionistas y ha sido tremendamente corrosivo para los usuarios, ya que esta estructura prioriza el tiempo en la plataforma a cualquier costo, lo cual provoca que el algoritmo amplifique aquel contenido que nos engancha: el que nos hace enojar, el que polariza y desinforma.
¿Cuál es una opción diferente a este modelo que podría funcionar?
Suscripciones.
Esto puede ser en dos sentidos, una suscripción para cualquier usuario que quiera seguir cuentas específicas de contenido que podrías ser creado por Twitter o influencers y la segunda podría ser cobrar a las cuentas grandes una comisión por acceder a la base de usuarios. Esto cambiaría el sistema y podría incentivar contenido relevante, libre y de valor para los usuarios. Al mismo tiempo que la plataforma podría centrarse en crear herramientas que permitieran combatir la desinformación, bots, usuarios falsos y proveer a los creadores los caminos necesarios para monetizar y generar un círculo virtuoso con noticias veraces, entretenimiento y conexiones reales. Esto se liga con el punto número dos.
Impacto Social
Un estudio del MIT reveló que las noticias falsas son 70% más probable de ser retuiteadas que las reales y se hacen virales 6 veces más rápido.
El mismo incidente del Capitolio de Estados Unidos mencionado al inicio es prueba de que tan lejos pueden llegar las teorías conspiracionales en una red social y su impacto en el mundo físico. Otros estudios han concluido que la mayor parte del contenido en la plataforma es generado por pocas manos de las cuales se desprenden miles y miles de cuentas coordinadas. Twitter es la muestra real de una distopia normalizada.
Si conectamos que la desinformación viaja 6 veces más rápido que la real y la plataforma está controlada por pocas manos, tenemos claramente un arma poderosa que algunos controlan. Encima de todo esto, está el debate por la censura. Ahora Elon Musk podrá decidir si cancela o reactiva cualquier tuit o cuenta. Nunca han sido claros los parámetros en los que Twitter actualmente lo hace y esa falta de transparencia es un golpe claro al derecho de hablar libremente.
¿Qué implica esto para la interacción dentro de la plataforma? ¿Es realmente la plataforma impulsora de la libertad de expresión? ¿O es una libertad manipulada?
El cambio en el modelo de negocio de dependencia en anuncios a suscripción cambiará el impacto social pero queda mucho camino por recorrer para que esta o cualquier otra red social sean habilitadoras de la libertad de expresión y una libre democracia. Por ahora Twitter queda en manos de Elon Musk, quién tuiteó hace algunos días después de que fuera autorizada su compra: “Ahora compraré Coca-cola para que vuelva a tener cocaína”.
Distopia normalizada.
