La tecnología profunda se distingue por su enfoque en la investigación y el desarrollo de soluciones de vanguardia que van más allá de las simples mejoras incrementales en las compañías y los gobiernos.
Los próximos 20 años exigirán algo más que tiendas: ecosistemas de compra, experiencias diseñadas con ciencia de datos, consolidación de puntos de venta como corresponsales bancarios, masificación de tiendas de proximidad y hard discount.